¡Ánimo! (03/03/1958)

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( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 01 cap. 7 )

¡Ánimo!

3 de Marzo de 1958

Escuela Secundaria B. Z., Chittoor

Esta charla no había sido planeada; es otro caso de cumplimiento de los ruegos de los devotos. No les voy a dar nuevos consejos hoy; son los mismos que he dado a los estudiantes en muchos lugares. Porque éstos pueden ser diferentes, pero los estudiantes son los mismos, y su naturaleza, carácter, ideales y problemas son semejantes en todas partes.

El presidente de esta asamblea acaba de decir que están todos ocupadísimos preparándose para los exámenes, y que muchos de ustedes apenas ahora han visto sus libros. Esto se ha hecho una costumbre bastante corriente en estos días; durante nueve meses del año leen toda clase de basuras y sólo en los dos o tres meses que les quedan leen los realmente esenciales. ¡Esto no es correcto! Es muy dañino llenar el cerebro de toda clase de cosas indeseables y sin valor. Cuando tengan algún tiempo libre, lean y asimilen libros que promuevan una inteligente apreciación del mundo y de su misterio. Para vivir una vida feliz, pacífica y contenta es necesaria una buena educación, una educación basada en el dharma.

No fomenten temor a los exámenes; allí, en un tiempo dado, tienen que escribir las respuestas a un cierto número de preguntas. Bien, algunos estudiantes comienzan a contestar desde la primera y siguen adelante con el resto; pero es siempre mejor hacer una pequeña pausa para leer todo el cuestionario y seleccionar aquellas que pueden responder con confianza y escribir estas contestaciones al comienzo. Esto les dará una buena ocasión para ejercitar su mente para resolver luego las cuestiones más difíciles.

Nunca pierdan el ánimo en el salón de examen o fuera de él. El valor es el fertilizante que hace crecer la planta del saber. El terreno puede ser bueno, pero también es necesario abonarlo.

Todos ustedes deben transformarse en héroes y hombres audaces; prepárense para ese papel desde ya. El hombre tiene dentro de sí toda una serie de animales: el perro, el zorro, el asno, el lobo. Pero él debe reprimir las tendencias de todos estos animales y alentar las cualidades humanas del amor y la amistad para que salgan a relucir. La amistad que se cultiva desde la infancia es más duradera, así es que traten de cultivar verdaderos amigos ahora. Por encima de todo, comiencen con el cultivo de las virtudes; esto es más importante y beneficioso que la simple erudición. Esto da verdadera ananda; esto es la esencia de todo conocimiento, la culminación de toda enseñanza. Traten a cada uno como a su propia familia y aun cuando no puedan hacerles bien, desistan de hacerles daño alguno. Enciendan la lámpara del amor dentro del nicho de sus corazones y entonces los pájaros nocturnos de la codicia y la envidia se irán volando, incapaces de soportar la luz. El amor los hará humildes; hará que se inclinen y saluden cuando vean la grandeza y la gloria. Una persona inflexible está infectada de un egoísmo de la peor especie. Recuerden, el hombre es el único animal que puede reconocer y reverenciar lo grande y lo glorioso. Usen esta capacidad y deriven el mayor provecho de ella.

Así como hay dos alambres, el positivo y el negativo, que se unen para producir la luz, el Paramatma y el sadhaka tienen que unirse en el yoga para lograr la iluminación. Por esto, vean hombres y lugares santos y frecuenten la compañía de hombres píos. Un imán atraerá sólo hierro; así un estudiante atrae hacia sí solo aquellos que le ayudarán en su estudio, solo aquellas cosas que le darán ananda y dhairya, bienaventuranza y osadla.

Tengan fe en que la verdad los salvará al final; aténganse a ella, no importa lo que suceda. Pues, si son fieles a la verdad, el sentimiento de culpabilidad no les roerá las entrañas ni les causará dolor. Es la cobardía la que los hace esconder la verdad; es el odio el que afila a la falsedad. Sean audaces y no habrá necesidad de mentiras. Llénense de amor y no habrá necesidad de subterfugios. El hábito más fácil es el de hablar la verdad, la honestidad; pues, si empiezan a decir mentiras, tendrán que llevar la cuenta de ellas y recordar cuántas han dicho a quién y estar siempre alertas para no contradecir una mentira con otra. Amen a la persona y ya no necesitarán engañarla con una mentira; ustedes sentirán que se merece la verdad y nada menos que la verdad. El amor ahorra muchísimo trabajo.

No se dejen llevar por el cuento actual de la igualdad, sea de los hombres y de las mujeres o de toda la humanidad. Cada uno tiene un cierto fondo de inteligencia y un paquete peculiar de instintos e impulsos y pasiones (vasanas). En la medida en que los desarrollen o los desvíen o reduzcan su potencia, en esa medida habrá una diferencia en su bagaje y en sus logros. Utilicen todas las oportunidades que tengan de desarrollar sus destrezas, su salud y su carácter. Ese es su deber en la actualidad. Hagan amistades duraderas. No causen dolor a nadie por ninguna acción suya; no sufran dolor ustedes mismos por tonterías o meras baladronadas.

En su escuela, veo que hay muchachas también. Trátenlas con gran respeto y no hablen despectivamente de ellas. Son sus hermanas y al honrarlas, ustedes traen honor sobre ustedes y sobre sus hermanas. El respeto a las mujeres es la señal de una verdadera cultura.

Así es que les pido que lean libros buenos, reverencien a sus maestros y amen a todos. No deshonren a sus mayores, cultiven el espíritu de servicio y aprendan a servir a los enfermos y a los necesitados y aprovechen cualquier oportunidad para ayudar a otros. O, por lo menos, dejen de causar dolor a otros.

Escuela Secundaria B. Z., Chittoor, 03-03-1958.