El evangelio del trabajo, el amor y el sacrificio (13/02/1997)

162

( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 30 cap. 4 )

El evangelio del trabajo, el amor y el sacrificio

13 de Febrero de 1997

No hay penitencia que iguale a una mente apacible; no hay mayor felicidad que el contento; no hay peor enfermedad que el deseo; no hay rectitud que pueda igualar a la bondad.

¡Encarnaciones del Amor!, no hay penitencia superior a la paz mental. Cada individuo, cada familia, cada sociedad, cada nación busca la paz de todos los modos posibles. Cada hombre debe realizar su mayor esfuerzo para alcanzar la paz como el objetivo más deseable.

No hay mayor felicidad que el contento (Santosham). El hombre busca permanentemente la felicidad. Sin embargo, ¿cuál es la felicidad que anhela? ¿La mundana? ¿Los placeres transitorios?

Estos no pueden otorgar felicidad verdadera. Solo la felicidad espiritual puede proporcionar verdadera felicidad.

¿Por qué ha perdido el hombre esta felicidad? Debido a que padece de deseos insaciables. Estos deseos son la causa de diversos males. El hombre podrá obtener paz sólo si limita sus deseos y elimina así las enfermedades que surgen de ellos.

Luego, ¿qué significa Dharma? La caridad por sí sola no constituye una acción virtuosa (Dharma). La caridad es bastante diferente de la rectitud. Un acto transitorio y mundano es igualado al Dharma. En su verdadero sentido, Dharma se refiere a algo perdurable.

El Dharma del Espíritu interior (Atma-Dharma) trasciende todas las acciones mundanas.

Diferencia entre Dharma y Religión Muchas personas consideran a la religión idéntica al Dharma. Sin embargo, el Dharma es bastante diferente de la religión. Esta es como un río. El Dharma es como el océano. Hay un dicho muy conocido:

“El océano es el destino final de todos los ríos”. Todos los ríos se fusionan finalmente con el océano. La esencia de todas las religiones, la meta de todas las escrituras, el objetivo de todas las aspiraciones es el Dharma.

Es totalmente erróneo igualar el vasto océano del Dharma con el río de la religión. “Las religiones son muchas, pero la senda es una. Las joyas son muchas, pero el oro en ellas es el mismo. Las vacas son de muchos colores, pero su leche es blanca. Los seres vivientes son numerosos, pero el Espíritu interior es uno y el mismo. Las flores pueden ser muchas, pero la adoración es solo una.” (Poema telugu.) Las religiones comenzaron a existir con el propósito de regular la vida humana. Lo que es común a todas ellas es el principio del amor Divino (Prema-tatva).

El hombre está regido por la moralidad. En todos los países la moralidad y la integridad deberían ser como el aliento vital. Solo cuando los hombres se adhieran a la moralidad, los ideales humanos como la fraternidad, la igualdad y la libertad se volverán significativos en la vida cotidiana. Debido a que los valores morales se pasan por alto, hoy la sociedad se ve acosada por el desorden y la inquietud. El mundo encontrará alivio de la violencia solo cuando el progreso de la ciencia y la tecnología estén acompañados en igual medida por el desarrollo de los valores éticos y espirituales.

En el ámbito económico, cuando los deseos humanos estén gobernados por la rectitud, un impulso divino surgirá en el hombre.

Cuando la búsqueda de riquezas y el interés por los placeres sensuales estén basados en la rectitud (Dharma), la mente se volverá espontáneamente hacia Dios.

La conducta del hombre y los desastres naturales El hombre es como una partícula en el vasto cosmos.

Esencialmente, no hay conflicto entre el hombre y la creación. Así como un niño tiene derecho a disfrutar de la leche de su madre y la abeja tiene derecho a gozar de la miel de las flores, no puede haber inconveniente en que el hombre disfrute de los recursos de la Naturaleza. Sin embargo, como resultado de los deseos incontrolados y la explotación imprudente de los recursos naturales, la Naturaleza está mostrando desórdenes aterradores. Los desastres naturales –como los terremotos, las erupciones volcánicas, las sequías y las inundaciones– son el resultado de alteraciones en el equilibrio de la Naturaleza causadas por la explotación imprudente de los recursos naturales. Hoy la humanidad se asemeja a un hombre tonto que empuña un hacha para cortar la rama del árbol sobre la que está sentado.

Los hombres tienen que desarrollar el sentido de unidad espiritual.

A partir de ese sentido de unidad, crecerá el amor. Solo el amor puede unir a toda la humanidad.

¿Qué es lo que ven hoy en este salón? Se han reunido personas de Japón, Indonesia, Malasia y otros países. ¿Qué los ha traído a este pequeño pueblo? Solo el amor y el sentido de unidad con otros.

La bienaventuranza de la vida está enclavada en este amor. La bienaventuranza pura se deriva de este amor. Cuando este amor es compartido con otros, obtienen la bienaventuranza de la dicha colectiva. Cuando su vida dance en las olas de este amor, alcanzará la plenitud de la condición humana.

Hoy el hombre no reconoce este sentido de unidad. “Hombre” no significa solo el cuerpo. El hombre posee la mente, el intelecto y el Espíritu (Atma). La combinación de todos estos constituye la verdadera condición humana. Cuando se altera el equilibrio entre estos cuatro componentes, el hombre se hunde en las dificultades.

Cuando el hombre mantenga el equilibrio entre estos cuatro elementos, la nación prosperará.

El proceso de transformación del hombre La transformación del hombre está basada en la transformación de la mente. Cuando los hombres se transformen, la nación también lo hará. Cuando las naciones cambien, el mundo se transformará.

Por consiguiente, si el mundo ha de cambiar, tiene que haber una transformación mental en el plano individual. La mente humana debería estar llena de amor.

La mente es una entidad extraordinaria. Cuando está llena de sabiduría, convierte al hombre en un santo. Cuando está asociada con la ignorancia, se vuelve un agente de la muerte. Por eso se ha declarado que la mente es la causa de la esclavitud o de la liberación humana. Todo cambio, ya sea en la educación u otros ámbitos, ha de comenzar con la transformación de la mente.

Los cinco vicios de la indiferencia, las malas compañías, la falta de respeto, la arrogancia y los celos reducen al hombre al nivel del animal. Nadie con estas tendencias puede ser llamado educado.

Para librarse de estos vicios, es necesario observar algunas de las buenas cualidades que poseen los animales y las aves. El hombre puede aprender muchas cualidades buenas de los animales, las aves, los insectos y los gusanos. Por ejemplo, el burro es mirado con desdén. La cualidad de la paciencia hallada en un burro no se encuentra ni siquiera en el hombre. Este animal tolera cualquier carga que le apilen sobre el lomo. Aguanta cualquier cantidad de golpes. Incluso cuando padece hambre y sed, muestra una expresión serena. Así, el hombre ha de aprender del burro la cualidad de la tolerancia.

La hormiga es uno de los insectos más pequeños. Sin embargo, ella nos enseña muchas lecciones. La hormiga tiene capacidad para la previsión. Al prever que se acerca la estación de las lluvias, la hormiga comienza a almacenar alimentos con tres meses de anticipación.

También se puede aprender una lección de la araña. La determinación es uno de sus rasgos. Sin importar cuántas veces se destruya o rompa su tela, la araña continuará rehaciéndola con una determinación implacable.

Luego está el perro, que es tratado con descuido e indiferencia.

Sin embargo, la fidelidad demostrada por un perro no puede hallar30 se en ninguna otra criatura. Al recibir unos pocos bocados de comida de un hombre, el perro le muestra su gratitud yendo tras él y meneando la cola en señal de afecto. Sin embargo, los estudiantes que han sido nutridos, educados y colocados confortablemente en la vida por sus padres, carecen de semejante gratitud. Muchos ni siquiera muestran una fracción de la gratitud manifestada por los perros. ¿Tiene algún sentido su educación o su inteligencia?

La virtud suprema de la monogamia entre las aves Ahora tomen como ejemplo a los loros. La fidelidad conyugal es la cualidad suprema entre estas aves. El firme apego mutuo que se da en una pareja de loros no puede hallarse ni siquiera entre seres humanos altamente desarrollados.

Es muy conocida la historia de cómo Valmiki se sintió profundamente conmovido cuando un cazador mató a una de las aves que formaba una amorosa pareja. Cuando una de las aves murió, ocurrió lo mismo con su compañera, que fue incapaz de soportar las punzadas de la separación. De la intensa pena y compasión de Valmiki, surgió el primer sloka de sus labios, y ese fue el comienzo de su gran epopeya.

Cuando muere su pareja, un ave no buscará otra. Dejará de comer hasta morir. ¿Cuántos hombres estarían dispuestos a seguir el ejemplo de las aves en su devoción por la monogamia? Muchos están listos para volver a casarse luego de perder a su primera esposa. La virtud suprema de la monogamia es una cualidad que el hombre puede aprender de las aves.

De este modo, hay muchas lecciones útiles que pueden aprenderse de las aves, los insectos y otros animales. El conocimiento de los libros por sí solo es de poca utilidad. De hecho, el corazón humano es el mejor maestro del mundo. El tiempo es el preceptor supremo. Este vasto cosmos es el libro ideal para todos. Y hay solamente un verdadero amigo, y ese es Dios. No es necesario ir en busca de un preceptor. El corazón de cada uno es suficiente. Si siguen los dictados del corazón, cada acción quedará santificada.

También es necesario reconocer la importancia del Tiempo, que determina muchas de nuestras acciones en la vida. El Tiempo es un gran maestro.

El universo es un inmenso libro de texto. Estudiando debidamente lo que ocurre en el cosmos, pueden aprender muchas lecciones.

Dios es su mejor y más leal amigo en todo momento. Los demás son meros oportunistas. La gente malgasta su vida creyendo en semejantes amigos por interés. El mejor amigo reside en el corazón de cada uno, es el Morador Interno.

“Su corazón es su país” Hoy los devotos chinos celebran su Año Nuevo aquí. ¿Cuál es el origen de la palabra “China”? Deriva de los vocablos chung y kuo. Chung significa “el corazón humano”. Kuo se refiere al país.

La palabra “China” significa entonces que “mi corazón es mi país”.

Este concepto es aplicable a todos los países y todas las religiones.

Por ejemplo, “Bharata” deriva de las palabras Bha, que significa “refulgencia”, y Rata, que significa “regocijarse”. El corazón es la fuente de la refulgencia. Un bharatiya es aquel que se regocija en la refulgencia que emana del corazón. Cada hombre es atraído hacia el corazón. Dios no está confinado a ningún lugar en particular.

Su verdadera morada es el corazón.

Los chinos han considerado al corazón su tierra natal. El corazón está sometido a perturbaciones y dificultades. Desde tiempos remotos –y en cierta medida incluso hoy–, los chinos han observado un ritual cada mañana antes de comenzar sus tareas cotidianas.

Ellos declaran: “Las dificultades son nuestras amigas.

Invitémoslas”. Los chinos han considerado a las dificultades sus amigas. Han reconocido que sin conflictos no puede obtenerse ningún bien. Ellos solían comenzar el día de trabajo con este pensamiento.

Los chinos también comprendieron que la verdadera felicidad proviene de la satisfacción que proporciona un trabajo bien hecho. En Bharat también hay una máxima: “Eleven al Ser mediante el Ser (Uddhareth Atmana-atmanam)”. ¿Qué puede elevar al Ser?

Nuestra propia buena conducta. El objetivo de nuestra buena conducta no es elevar al país, sino elevarnos a nosotros. Una piedra de afilar se utiliza para afilar un cuchillo, no para alisar la piedra. Del mismo modo, en este mundo, su buena conducta los mejora a ustedes y, como resultado, al mundo.

Trabajen duro y sigan los dictados de su conciencia Hay un proverbio popular en la China: “La comida más deliciosa es la que se obtiene trabajando duro”. Lo que se logra con mucho esfuerzo se disfruta con alegría. Quien disfruta de su comida sin haber trabajado por ella es un holgazán. En la China todos trabajan duro para ganarse la vida. Este culto al trabajo debería activar a todos los hombres. Desafortunadamente, esto ha sido olvidado y hoy no se tiene en cuenta.

Desde tiempos muy remotos, existe una relación estrecha entre la China y Bharat. Hace unos instantes un orador mencionó que, en el panteón chino, hay deidades que corresponden a aquellas adoradas en Bharat, como Lakshmi, Bhudevi, Kubera, y otras.

Del mismo modo, un dicho popular chino referido a las normas gubernamentales se aplica también a la situación en Bharat.

Comparando las normas de gobierno con una red, los chinos solían decir que los peces muy pequeños escapaban a través de los agujeros de la red, mientras que los muy grandes se abrían paso rompiéndola.

Solo los peces medianos quedaban atrapados en ella. En Bharat también es un hecho que las personas de condición más baja no se ven afectadas por las leyes. Los muy ricos y poderosos conducen una carroza y se abren paso a la fuerza. La clase media es la que más sufre a causa de estas disposiciones.

A menudo he indicado la regla por la cual las personas deberían regir sus vidas. Tienen que seguir los dictados de su conciencia.

Permitan que la conciencia sea su maestro. Entonces podrán enfrentar cualquier dificultad en la vida y superarla. Jamás se dejen vencer por la desesperación frente a una dificultad.

Veneren a Dios en su corazón; ayuden siempre y no hieran nunca Tomen conciencia de la relación que existe entre su cuerpo y Dios. Cada uno de ustedes es un miembro de la sociedad. La sociedad forma parte del mundo. El mundo es parte de la Naturaleza. La Naturaleza es parte de Dios. En lugar de comprender esta relación integral entre el hombre, la Naturaleza y Dios, la gente se pierde en la búsqueda de riquezas. Esto es un gran error.

La gente debería adorar a Dios en sus corazones y contemplar lo Divino incesantemente. Hoy las personas piensan en Dios sólo por dinero. Se busca a Dios por dinero. Los hombres recurren a todo tipo de ardides para obtenerlo. Las personas giran alrededor de la riqueza en adoración así como la Tierra gira alrededor del Sol. Esta es la parodia de la devoción que vemos hoy. Piensen en Dios. El dinero vendrá espontáneamente. Hoy el dinero rige todos los aspectos de la vida humana, tiene su lugar en la vida. Sin embargo, la riqueza excesiva es una fuente de perjuicios para el individuo y para la nación. Deben esforzarse por adquirir la clase de riqueza que les proporcionará verdadera felicidad.

Hoy hay en el mundo millones de devotos. El planeta sería un lugar mucho mejor si todos ellos practicaran al menos un buen principio en su vida cotidiana. Jagadeesan, de Malasia, quien habló anteriormente, instó a los devotos que participan de los festejos del Día Nacional de China, a erradicar un mal hábito y a cultivar un buen hábito como señal de su visita a Prashanti Nilayam. Con respecto a Sai, es suficiente si ustedes observan un buen precepto, a saber, “Ayuden siempre, no hieran nunca”. En realidad, deberían cultivar el espíritu de sacrificio. Cuando cultiven amor con sacrificio, progresarán espiritualmente.

Cuando plantan un árbol joven, tienen que regarlo y abonarlo para que crezca. Del mismo modo, a la planta de la vida tienen que proporcionarle el agua del amor y el abono del sacrificio para permitir que se desarrolle.

¡Sacrificio! ¡Sacrificio! ¡Sacrificio! La obsesión por el dinero es totalmente insensata porque ustedes llegan al mundo sin nada y se van sin nada. ¿Acaso no es más deseable utilizar el dinero para obras de caridad? Muchas personas en Bharat depositan su riqueza mal habida en Suiza u otro país y dejan el mundo con las manos vacías. El dinero que ustedes hacen en Bharat debería gastarse aquí para el bienestar de la gente. Ayuden a los pobres y los necesitados. Apoyen a las instituciones educativas y médicas. El dinero les es otorgado sólo para ayudar a otros. No tiene sentido acumularlo.

¡Sacrificio! ¡Sacrificio! ¡Sacrificio! Esa es la cualidad suprema que ustedes deben cultivar. Los Vedas han proclamado que la inmortalidad únicamente puede obtenerse a través del sacrificio y no por otro medio. Solo con sacrificio podrán disfrutar realmente de lo que adquieran. Lo que ganan con una mano, regálenlo con la otra. Sin sacrificio la vida es un desperdicio.

Les doy tres fórmulas.

Una: trabajen, trabajen y trabajen.

Dos: disfruten de los frutos de su labor. Hoy no hay un evangelio del trabajo en el país. Todos quieren disfrutar sin esforzarse en sus tareas. Trabajen duro, sin importar las dificultades que se presenten.

Tres: utilicen sus ganancias para el bien público. Cuando se desarrolle esta clase de actitud abnegada entre la gente, la nación prosperará en gran medida.

Amen a todos y sirvan a todos. El Amor y el Sacrificio (Prema y Thyaga) son los dos ideales más importantes de la vida. Amen a todos, incluso a quienes los odian. Ese es el índice de su devoción. En nombre de la devoción, la gente se congrega en Prashanti Nilayam incurriendo en grandes gastos. ¿Qué es lo que han logrado al venir aquí? ¿Qué han aprendido?

Siendo devotos Sai, si practican incluso una o dos cualidades –como la moralidad y la integridad– la nación se beneficiará inmensamente. No hay ni verdad ni moralidad en la mayoría de la gente. “Una persona sin moralidad es peor que un mono”, dice el refrán. Un gran mono sirvió a la Divinidad y recibió Su gracia. Hoy los hombres hablan de devoción, pero no respetan los mandatos Divinos.

La paz, la verdad y el amor son inherentes al hombre. ¿Por qué los buscan afuera? Manifiesten estas cualidades que están dentro de ustedes. Deben cultivar la tolerancia y la compasión. Este es el modo de fomentar el principio del amor.

Hoy el demonio del egoísmo ha levantado su cabeza en todas partes. Si el egoísmo se va, entra la Divinidad.

Actualmente las personas están inmersas en los deseos (ashalu, en telugu). ¿Cuántas viven por sus ideales (ashayalu, en telugu)?

Las personas desarrollan el apego al cuerpo (deha-abhimanam), pero no les interesa desarrollar el amor por el país (deshaabhimanam).

Hoy el primer esfuerzo espiritual del hombre debería estar dirigido a librarse del egoísmo, la estrechez mental y el apego al cuerpo; y a desarrollar amor por Dios, una actitud amplia y devoción por el país. Desarrollen la confianza en el Ser.

Hoy es el Año Nuevo chino. Es un año nuevo para todo el mundo, porque el corazón de cada uno es su tierra natal. Cada ser humano es un residente en el reino del Corazón.

Todos deberían reconocer su responsabilidad en el reino del Corazón y no preocuparse por sus derechos. ¿Qué sentido tiene luchar por los derechos con un corazón contaminado? Sus derechos quedarán asegurados si ustedes cumplen con sus deberes correctamente. Algunos funcionarios reciben salarios abultados.

¿Trabajan tanto como para justificar esos salarios? Quien no trabaja lo suficiente como para ganar sus ingresos es un traidor a la nación. Está engañando a la gente. Cuando trabajen lo suficiente como para merecer su salario, obtendrán una satisfacción sin límites.

Los deberes tienen que venir primero. Esa es la base de la cultura india.

El ejemplo de amor y lealtad de un perro Permitan que les relate una historia de Mi juventud. En aquel entonces, Yo vivía en el viejo mandir de Puttaparti. Una pareja inglesa estaba viviendo conmigo en ese momento y ellos me regalaron una pareja de perritos. Dijeron que la presencia de los animalitos junto a Swami les daría la sensación de que ellos estaban con Swami aun cuando estuvieran lejos. Yo los acepté. Los llamé Jack y Jill. ¿Cómo vivían conmigo? Por la noche, cuando Yo me acostaba, uno solía dormir cerca de Mi cabeza, y el otro, junto a Mis pies.

Un día, la Maharani de Mysore vino a Puttaparti. Era una dama muy ortodoxa. Tenía la costumbre de no tomar ningún alimento si oía el ladrido de un perro. Le envió un mensaje a Swami para decirle que, si había algún perro en Su predio, este debía quedar recluido en una habitación. En aquellos días no había un camino de acceso directo a Puttaparti. La Maharani dejó su auto en Karnatapalli (al otro lado del Chitravati) y vino caminando a Puttaparti. No había hoteles en aquel tiempo. El conductor del auto tenía que venir a la residencia de Swami para tomar su alimento y luego regresar. La Maharani dijo que ella permanecería en Puttaparti esa noche. El conductor tomó su alimento y se disponía a regresar al auto esa noche. Como él no podía encontrar su camino en la oscuridad, Yo le dije a uno de los perros: “Jack, será mejor que vayas con el conductor y regreses a la mañana”.

Jack le mostró el camino, y el conductor siguió al perro.

Llegaron a Karnatapalli. Luego el conductor durmió en el auto, y Jack se ubicó debajo del coche. El hombre se levantó a la mañana.

Hacía frío afuera. Tenía prisa por arrancar el auto y tenerlo listo para la Maharani. Puso el auto en marcha y retrocedió unos metros. Una de las ruedas pisó a Jack, que dormía bajo el auto, y le rompió la columna vertebral.

Los estudiantes, los eruditos y todos los demás deberían advertir cuánta devoción sentía el pobre perro por Bhagavan. Sufriendo un dolor intenso, el perro se arrastró todo el trayecto hasta la residencia de Swami. Tuvo que arrastrarse por las arenas del Chitravati. Sangraba profusamente. En la puerta de la residencia de Swami había un guardián llamado Chakali Subbanna. Él corrió hasta Swami y dijo: “¡Swami! La columna de nuestro Jack está rota.

Él aúlla al arrastrarse”. Bhagavan salió y llamó: “¡Jack!”. El perro se acercó aullando, se desplomó a Mis pies y murió.

¡Vean cuánta devoción en un animal! Se arrastró todo el trayecto para ir a morir a los pies de Swami. Antes de morir, fijó la vista en Swami. Yo hice traer un poco de leche y se la di al perro. Él colocó sus dos patas delanteras sobre Mi palma y murió. ¡Cuánta devoción en un animal! Después de la muerte de Jack, Jill dejó de comer. Pocos días después, Jill también murió. Hoy, detrás del viejo Mandir, hay un samadhi para los perros.

¡Cuánta lealtad y devoción en un perro! ¡Cuánto mejor estaría la humanidad si la gente tuviera tan solo una fracción del amor y la devoción manifestados por ese perro! Abandonen lo malo y tomen lo bueno Hoy las personas no tienen fe. Recuerdan a Dios en tiempos difíciles y lo olvidan cuando están bien. ¿Cuántas siguen los ideales de Swami? Ellas solo multiplican sus deseos. ¿Existe una locura más grande que esta?

Hay una sola cosa que todas las personas deben aprender, ya sea que provengan de China, Japón, India o América. El Dios que reside en todos ellos es uno y el mismo. El amor de ustedes por Dios debería permanecer constante, pase lo que pase. El Amor es Dios. Vivan en el Amor. Esta única verdad los protegerá en todo momento. Dejen todas sus malas cualidades aquí y lleven de regreso buenos pensamientos y buenos hábitos. Solo eso justificará su estadía aquí. Vuélvanse buenos y mejoren a la sociedad.

Cuando regresen a sus países con buenas cualidades, las personas notarán el cambio en ustedes luego de su visita a Puttaparti.

Consideren a Prashanti Nilayam un taller espiritual. Aquí no se cobran honorarios. Todo es gratuito. Yo estoy dispuesto.

Aprovechen su estadía aquí.

Discurso pronunciado en el Salón Sai Kulwant, la mañana del 13 de febrero de 1997, Año Nuevo chino.