La gloria del Avatar Krishna (28/08/1994)

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La gloria del Avatar Krishna

Sai Ramesh Hall, Brindavan

día de Gokulashtami

¡Encarnaciones del Amor! Era a mediados del Dvapara Yuga. Incapaz de soportar las atrocidades cometidas por los gobernantes demoníacos contra las personas buenas, la Diosa de la Tierra le oró al Señor de muchas formas. Ofreciéndole consuelo a la acongojada Diosa, el Señor dijo: “¡Devi! Puedes regresar a la tierra. Yo haré lo que debe hacerse. Serás liberada de tu carga”. Alentándola de este modo, el Señor envió a la Madre Tierra de regreso al mundo.

Posteriormente, el Señor convocó a todos los Devas (habitantes del mundo celestial) y les ordenó nacer como Yadhavas. El que originó el clan de los Yadhavas fue Yayati. Si hijo mayor era conocido como Yadhu. Los descendientes de Yadhu con el transcurso del tiempo llegaron a ser conocidos como los Yadhavas. Entre los Yadhavas, había un jefe conocido como Ahuka, que era una persona recta, apegada a la verdad. Los personajes que figuran en la leyenda de Krishna pertenecen al linaje de Ahuka. Ahuka tenía dos hijos: Devaka y Ugrasena. Kamsa era el hijo de Ugrasena. Devaki era la hija de Devaka. Kamsa no tenía hermanas. Sentía gran afecto por su prima Devaki, a quien trataba como a una hermana.

La advertencia de la voz etérea a Kamsa

En el clan Yadhava, estaba Vasudeva, el hijo de Shura. Vasudeva era uno de los sátrapas del reino Yadhava. Era conocido como alguien que se atenía a la palabra dada. Ugrasena y Kamsa, después de una intensa búsqueda, eligieron a Vasudeva como un esposo adecuado para Devaki. Vasudeva ya tenía una esposa de nombre Rohini. En aquellos tiempos, no había restricciones con respecto a la poligamia. Como no tenía un hijo de Rohini, Vasudeva aceptó casarse con Devaki.

Después del casamiento, Kamsa preparó su carruaje para llevar a Vasudeva y a Devaki a su hogar. Kamsa condujo él mismo el carruaje con el corazón apesadumbrado, abrumado por la perspectiva de separarse de su querida prima. Kamsa quería a Devaki como a su propio aliento vital. En el momento de dejar su hogar paterno, Ugrasena le hizo a Devaki muchos regalos valiosos, además de una comitiva de elefantes, caballos y guardias.

Mientras el carruaje avanzaba de un modo imponente, se oyó repentinamente una fuerte voz desde el cielo: “¡Necio! No sabes lo que te espera. Aquel que te matará por todas tus malas acciones nacerá como el octavo hijo de tu hermana”. Luego de decir esto, el espíritu etéreo desapareció.

En el instante en que Kamsa oyó estas palabras, montó en cólera. Descendió de un salto del carruaje, agarró a Devaki por el pelo y desenvainó su espada para cortarle la cabeza. Vasudeva, que era la encarnación misma de la paz, la verdad y la rectitud, tomó las manos de Kamsa y le preguntó por qué se preocupaba tanto por la perspectiva de la muerte. “La muerte es inevitable, ya sea hoy o en tiempos venideros. Hagas lo que hagas para protegerte a ti mismo, la muerte llegará a su debido tiempo aunque te ocultes en un bosque. Todos los seres que nacen están destinados a morir. ¡Kamsa! La voz etérea declaró que la muerte te llegará de manos del octavo hijo (de Devaki) y no inmediatamente. Hay muchos años por delante antes del octavo hijo. No es correcto que te enfurezcas. Suelta a la muchacha que has amado como a tu hermana. Te entregaré a cada niño que nazca de ella”. Cuando Vasudeva hizo esta promesa, Kamsa tomó conciencia de la verdad de sus palabras y soltó a Devaki. Kamsa regresó a su palacio sin volver a subir al carruaje.

El consejo del sabio Narada a Kamsa

Vasudeva y Devaki llegaron a su hogar con el corazón apesadumbrado. Como pasaba el tiempo y Kamsa seguía inmerso en la preocupación por la perspectiva de la muerte, el sabio Narada se acercó a él un día. Después de hablar en general acerca de los asuntos mundiales, antes de partir, Narada le dijo a Kamsa: “Eres en verdad un necio. No eres consciente de tu verdadero apuro. La voz etérea dijo que el octavo hijo (de Devaki) será quien te mate. Pero tú no puedes saber cuál de sus hijos te causará la muerte. No puedes arriesgarte con ninguno de ellos”.

Desde ese momento, la angustia y el temor de Kamsa aumentaron. Él le ordenó a Vasudeva que le entregara cada hijo. Mató a seis de los niños recién nacidos a medida que le eran entregados.

Cuando Devaki quedó embarazada por séptima vez, Sriman Narayana hizo todos los arreglos para cumplir con Su promesa a la Madre Tierra. Para promover el bienestar del mundo, para establecer el Dharma en la humanidad, para defender la verdad y para inculcar la devoción por Dios a los hombres, el proceso Divino tuvo que ser puesto en marcha. Los Devas nacieron como los Yadhavas. Vishnu convocó a Su Yoga Shakti (Energía Cósmica) omnipresente y le dijo: “Ve inmediatamente y entra en el vientre de Yasodha”. Convocando a Adhisesha (la Serpiente Divina), el Señor le ordenó que fuera al Gokulam y entrara en el vientre de Rohini (la primera esposa de Vasudeva). “Yo entraré en el vientre de Devaki.”

El nacimiento de Krishna en prisión

En el séptimo embarazo de Devaki, el Señor hizo que el feto fuera transferido al vientre de Rohini y se le informó a Kamsa que Devaki había tenido un aborto. Krishna hizo Su advenimiento en su octavo embarazo. Percibiendo el peligro proveniente de Kamsa, Vasudeva hizo arreglos para enviar a Rohini a la casa de Nanda. Rohini era hermana de Yasodha.

Esperando un peligro mortal para sí mismo por parte del octavo hijo de Devaki, Kamsa mantuvo a Vasudeva y a Devaki en una prisión fuertemente custodiada. Él mismo guardó la llave de la cerradura de la cárcel.

Devaki dio a luz a un hijo en Ashtami (el octavo día después de la luna nueva) en el asterismo Rohini. El Niño que nació era el Señor mismo con toda Su refulgencia y todas las insignias de Vishnu. En el pecho del niño estaba el lunar Srivatsa. El ornamento Kaustubha brillaba resplandecientemente. Devaki y Vasudeva unieron sus manos en adoración, cegados por la refulgencia del Niño Divino. Sintieron que sus vidas habían sido redimidas con el nacimiento del Señor, a quien ellos estaban viendo con sus propios ojos. Acercándose al bebé y acariciando las palmas de sus manos y sus pies, ellos le oraron al Señor: “Gracias a nuestra buena fortuna, Tú has nacido como nuestro hijo. Sin embargo, no estamos en posición de protegerte. Debes usar Tu poder divino para salir de esta prisión de algún modo”.

El modo en que obra Dios es maravilloso y misterioso

Vasudeva se sentó junto al niño y comenzó a orar. Inmediatamente apareció un canasto frente a él. Colocando al Niño Divino en el canasto, él miró la puerta de la prisión y vio que estaba abierta. El modo en que obra Dios es maravilloso y misterioso, pensó Vasudeva. Él salió de la prisión. Encontró a todos los guardias profundamente dormidos. Al salir, hubo un fuerte aguacero. El río Yamuna estaba crecido. Él le oró a Narayana para que no hubiera ningún impedimento en su misión de proteger al Niño Divino. El Yamuna le dio paso y él llegó a la casa de Nanda.

El mismo día Yasodha dio a luz a una niña. Yasodha estaba inconsciente. La niña no era otra que Mayadevi. Cuando ella nació, tanto Nanda como Yasodha estaban en un estado de trance. Dejando al niño Krishna junto a Yasodha, Vasudeva regresó a Matura con la otra niña. Cuando Vasudeva dejó la casa de Nanda, el niño que había dejado junto a Yasodha lanzó un llanto. Yasodha y Nanda no sabían si el recién nacido era un niño o una niña. Al oír el llanto de la criatura, Yasodha miró y vio que era un niño.

Vasudeva llevó a la niña de regreso a su prisión. Allí la niña comenzó a llorar. Al oír el llanto, todos los guardias se despertaron. Encontraron las puertas de la prisión cerradas. Le informaron a Kamsa acerca del nacimiento de la niña. Kamsa, que había estado esperando la noticia ansiosamente, corrió a la prisión. Tomando a la niña recién nacida de manos de Devaki, la lanzó al aire para matarla con su espada. La niña, Mayadevi, habló desde lo alto: “¡Necio! El niño que te matará ya ha nacido. Está creciendo en cierto lugar. No puedes escapar a tu destino final”. Diciendo esto, Mayadevi desapareció.

La pesadilla de Kamsa sobre aquel que lo mataría

Desde ese momento, Kamsa se dedicó a averiguar el paradero del niño que lo mataría. Liberó a Vasudeva y a Devaki de la prisión.

En una ocasión, Vasudeva y Nanda, como sátrapas del reino de Kamsa, llegaron a Matura para pagarle su tributo anual. Durante su regreso, Vasudeva y Nanda se lamentaron por su difícil situación. Vasudeva comentó que en Repalle (el lugar de Nanda) ciertos acontecimientos desfavorables parecían ser inminentes. “En el Gokulam también es probable que ocurran sucesos adversos. Nanda, no permanezcas en Matura por mucho tiempo. Abandona el lugar inmediatamente.”

Al oír esta advertencia, Nanda regresó inmediatamente a Repalle. Allí, los seres demoníacos se movían activamente todo el tiempo. En primer lugar entre ellos estaba Putana. Ella perdió la vida mientras amamantaba a Krishna. Putana había sido en una vida anterior Ratnavali, la hija del emperador Bali. El Señor, como Vamana, apareció en la forma de un joven extremadamente apuesto durante el sacrificio llevado a cabo por Bali. Ratnavali quedó prendada de la belleza de Vamana y pensó cuánto habría disfrutado criándolo si él hubiera sido su hijo. Mientras pensaba esto, vio que Vamana había colocado su pie sobre la cabeza de Bali (después de haber medido dos pasos). Enfurecida al ver esto, la embargó el deseo de matarlo. Debido a que primero deseó acariciar a Vamana como niño y luego deseó matarlo, ella nació como Putana y se acercó a Krishna para alimentarlo y luego matarlo. Al final, ella perdió la vida. El Señor tiene Sus propios modos de cumplir los deseos de la gente. Por ende, es esencial tener buenos pensamientos y buenos deseos.

El Niño Krishna prueba que Él es Divino

Cuando Krishna tenía tres años vio a una anciana cargando un canasto con frutas desde la selva. Krishna le dijo que le gustaría recibir algunas frutas. La anciana le respondió que sólo podía obtenerlas si pagaba su precio. Krishna inocentemente le preguntó el significado de la palabra precio. La mujer dijo que debía darle algo a cambio de la fruta. Krishna entro a la casa y trajo un puñado de arroz. La mujer colocó el arroz en su canasto y le dio a Krishna algunas frutas. Ella estaba encantada por la belleza del niño. Al regresar a su cabaña, ella sintió que el canasto se estaba poniendo más pesado. Cuando lo depositó en el piso de su choza, ¡quedó pasmada al ver que todos los granos de arroz se habían convertido en piedras preciosas! Ella pensó que el niño debía ser divino. De otro modo, ¿cómo se explicaba que el arroz se hubiera convertido en gemas? Considerándose sumamente afortunada, ella invitó a sus vecinos a ver el milagro.

Krishna le estaba implorando a Yasodha que le permitiera ir a la selva con los otros pastorcillos de vacas. Pensando que si lo ponía a dormir él olvidaría su deseo de ir a la selva, Yasodha le dio leche. Krishna no era un niño ordinario. Mientras bebía la leche, él simuló dormirse. Fingió bostezar para indicar su somnolencia. En la boca bien abierta de Krishna, Yasodha vio todo tipo de cosas: todos los mundos en movimiento y muchas deidades. Ella no podía entender lo que significaba eso. “¿Es un sueño o la Maya (poder de ilusión) de Vishnu? ¿Es alguna fantasía mía? ¿O es real? ¿Soy yo Yasodha? ¿Me he ido a algún lado?” Estos pensamientos atormentaban su mente. “Mi hijo es un infante. ¿Cómo es posible que todos los mundos aparezcan en su pequeña boca? Debe ser mi imaginación.” Tales dudas surgen en las mentes de aquellos que están atrapados en las ilusiones del complejo del cuerpo.

Cómo luchó el niño Krishna contra los demonios

Cediendo a sus ruegos, Yasodha le permitió a Krishna ir a la selva con los pastorcillos. Casi todos los días Krishna se encontraba con un ogro u ogresa y los mataba. Sus compañeros de juego solían describirles a sus mayores estas hazañas de Krishna, cómo él luchaba contra los demonios y acababa con ellos.

Sin embargo, Yasodha solía decir: “Dios está cuidando a mi hijo. De otro modo, ¿cómo podría él vencer en estos encuentros?”. Los pastorcillos comentaban: “Cuando él mismo es Dios, ¿por qué necesita la protección de alguien, oh, madre?”. Yasodha sentía que los niños eran ingenuos en sus opiniones. “¿Acaso Dios vendrá a rescatar a alguien tan fácilmente? Mi hijo está protegido sólo debido a mis plegarias.” Con esta creencia, Yasodha solía realizar diversos ritos, cuando Krishna regresaba de la selva, para expresarle su gratitud a la Providencia por salvarlo del mal de ojo y de otros peligros.

Hubo gran regocijo entre los Devas (seres celestiales) cuando se enteraron de que el Señor Narayana en Su encarnación como Krishna había matado a muchos demonios en la tierra. Al oír estas historias, Brahma quiso verificar la verdad acerca de las proezas de Krishna y los milagros que se le atribuían.

Brahma verifica las proezas de Krishna

Esa misma noche, Krishna les dio una directiva a sus compañeros. “Hoy no lleven a las vacas a pastorear. Llevemos a los terneros. Vengan con los terneros y traigan sus respectivos instrumentos musicales. Debemos pasar el día con música”. La mayoría de ellos fue con flautas que podían tocar bien, llevando una vara en una mano y una flauta en la otra. Sólo dos niños llevaron dos vasijas de barro para usar como tambores. Tocar las vasijas de barro hoy se conoce como Ghatavadhyam. Este arte es tan antiguo como el Dvapara Yuga.

Los pastorcillos se reunieron en la orilla del Yamuna con los terneros. Algunos de ellos tocaban sus flautas, otros tamborileaban sus vasijas de barro, mientras Krishna danzaba al son de la música. Cuando Krishna dejaba de danzar, otros comenzaban a hacerlo. Después de cierto tiempo, Dama, uno de los dos amigos íntimos de Krishna (el otro era Subala), le dijo a Krishna que tenía hambre y que deseaba comer algunos frutos de las palmeras que había a cierta distancia. Balarama, que se hallaba cerca, dijo que él buscaría los frutos. Balarama se acercó a los árboles y los sacudió. Todos los frutos cayeron. Durante la ceremonia de bautizo del niño Balarama, el sabio Garga se refirió a la fuerza del bebé y dijo que el nombre Balarama sería apropiado para él. En ese momento, un enorme asno apareció ante los pastorcillos. Todos se asustaron. El asno se estaba haciendo cada vez más grande. Balarama agarró al asno por las patas delanteras y lo tiró al suelo. Éste murió al instante. Los pastorcillos aclamaron a Balarama como un héroe y danzaron de alegría.

En el momento oportuno, Brahma creó una enorme caverna. Llevó a todos los terneros a la caverna, mientras los pastorcillos estaban inmersos en su alegría. Al ver que faltaban los terneros, los niños comenzaron a buscarlos, gritando “¡Krishna! ¡Krishna!”. Krishna sabía lo que estaba pasando y les indicó a sus compañeros que buscaran a los terneros en la caverna cercana. Todos entraron a la caverna. Inmediatamente la boca de la caverna se cerró. Los niños y los terneros quedaron atrapados adentro. Estuvieron allí un año entero.

Brahma se da cuenta del comportamiento inescrutable del Señor

Krishna quería enseñarle una lección a Brahma. Él tomó la forma de todos los terneros y los Gopalas encerrados en la caverna. Al atardecer, Krishna y Balarama llevaron a los terneros y a los niños de regreso a sus hogares. Esto continuó día tras día durante un año entero. Los mayores suponían que los terneros y los niños eran los de ellos. Brahma se preguntó qué estaba ocurriendo. ¿Krishna se las había arreglado para liberar a los niños y a los terneros de la caverna? Cuando él entró a la caverna, los encontró a todos adentro. Quedó atónito al descubrir que los mismos niños y terneros estaban adentro y también afuera. Entonces se dio cuenta del comportamiento inescrutable del Señor. “¿Cómo puede alguien conocerte, oh, Krishna? Tú eres más sutil que el átomo y más vasto que lo más vasto en la creación. Tú moras en las innumerables especies del mundo, ¿cómo puede alguien conocerte?” Él le rogó a Krishna que lo perdonara y liberó a los terneros y a los niños de la caverna.

Este episodio revela que el Señor Supremo puede asumir incontables formas. Él puede asumir la forma del cosmos entero. Por eso los Upanishads declaran: “El cosmos entero está habitado por Dios”. Todos son formas de la Divinidad.

¿Cómo es esto posible? Por el poder de la Voluntad de Dios. Si un hombre experimenta mientras duerme todo tipo de cosas en el sueño, incluyendo sus propios movimientos, aunque de hecho está inmóvil en su cama, ¿qué puede estar más allá del poder del Señor Supremo? Al ver a Dios en forma humana, las personas pueden tener dudas sobre la posibilidad de que la encarnación pueda tener tales poderes milagrosos cuando tiene el mismo cuerpo que ellas mismas. No perciben la unidad del Atma. Es difícil reconocer a la Divinidad en forma humana.

Los lilas de Krishna tenían por objeto revelar Su Divinidad

Al no reconocer Su Divinidad, muchas personas injuriaron a Krishna llamándolo un galanteador y un ladrón. Estas acusaciones no van en detrimento de Su grandeza. Nacen de la ilusión. Los hombres cometen el mismo error acerca de sí mismos, olvidando su divinidad inherente e identificándose con sus cuerpos. Krishna apareció en forma humana para enseñarle a la humanidad a trascender su conciencia corporal.

Los lilas (milagros traviesos) de Krishna de un modo u otro tenían por objeto revelar Su Divinidad. En una ocasión Balarama fastidió a Krishna declarando: “Tú no eres el hijo de Yasodha. Puedes preguntarte por qué lo digo. Es porque Nanda y Yasodha son de tez blanca y tú de tez oscura. Tú no eres hijo de ellos. Debes haber nacido en otra parte”.

Lo que Balarama dijo era verdad y Krishna lo sabía. Sin embargo, adoptando un aire de inocencia, Krishna se acercó a Yasodha y se quejó diciendo: “¡Madre! Balarama está diciendo que yo no soy tu hijo. Dime la verdad”. Yasodha respondió: “¡Krishna! ¿Qué sabe Balarama? Él es un niño inocente. Tú eres muy listo. Eres sumamente inteligente. No prestes atención a sus palabras. Eres verdaderamente mi hijo. El color dado por Dios es permanente. El color en sí no es importante. Muchas personas se pintan de diferentes formas para ocultar su identidad. Todo esto es momentáneo. El color dado por Dios no puede ser cambiado por nadie. A Dios le gusta la tez oscura. Tú tienes el color de la Divinidad”.

El amor espiritual de las Gopikas por Krishna

Las Gopikas solían describir a Krishna de muchas formas. Su amor por Krishna era totalmente espiritual. Sus sentimientos eran absolutamente puros.

Mientras Parikshit estaba escuchando la narración de Shuka acerca de los lilas de Krishna, le surgieron muchas dudas. Shuka resolvió todas sus dudas. “¡Parikshit! Tú estás viendo las cosas desde un punto de vista mundano y se te está escapando la verdad. Nadie puede determinar la forma de la Divinidad. Él puede asumir cualquier forma en cualquier momento. Sin embargo, cuando tiene que demostrarle a la humanidad la naturaleza de Dios, El tiene que venir en forma humana. Sin embargo, el hombre, a causa de su mente contaminada, es incapaz de reconocer a Dios en forma humana.”

Incluso Yasodha, a pesar de las muchas ocasiones en que Krishna demostró Su divinidad, continuó considerándolo como un niño humano y frecuentemente le agradecía al Señor por salvar a su hijo de muchos peligros. No obstante, Krishna trató de cambiarle el punto de vista mediante las palabras que usó en diferentes ocasiones.

Una vez, cuando Yasodha le preguntó a Krishna si era cierto, como afirmaba Balarama, que él tenía el hábito de comer barro, Krishna respondió: “Madre, ¿soy un niño, o soy un niño travieso o atolondrado para comer barro? La gente está loca por mí. Estoy aquí para curar al mundo de su locura”. A partir de estas palabras, Yasodha comenzó a darse cuenta de que Krishna no era un niño ordinario sino una manifestación de la Divinidad.

Los modos en que obra el Avatar

Hay muchas verdades sutiles relativas a una encarnación que no pueden ser comprendidas fácilmente. Meramente describir los diversos juegos y hazañas del niño Krishna es sólo un pasatiempo. Los modos en que obra Dios son infinitos e inescrutables. Nadie puede determinar o dictarle a Dios cómo debe actuar. Él puede transformar cualquier cosa en un instante.

Debe comprenderse claramente que Krishna era dicha manifestación de la Divinidad. El nombre Krishna tiene que ser correctamente comprendido. “Krish” + “Na” = Krishna. Esto significa que Él es alguien que cultiva (Krish) el corazón. “Karsh” + “Na” es otra derivación, que indica que Krishna es alguien que atrae, Karshati-iti-Krishnah. Krishna atrae a la gente no sólo a través de la incomparable belleza de Su forma sino también a través de Su música, Su danza, Sus juegos y Sus palabras. Krishna, mediante Su comportamiento encantador, podía transformar la ira de las Gopis hacia él a causa de sus travesuras en una broma divertida.

Eso no era todo. Krishna, al cumplir la promesa que le había hecho a la Madre Tierra, liberó al mundo de muchos gobernantes malvados y buscó establecer el reino de la Rectitud para la protección de los buenos.

La Divinidad encarna de era en era con el propósito de proteger a los virtuosos, castigar a los malvados y establecer el Dharma. Se dice que Krishna destruyó a muchas personas malvadas. Sin embargo, esto no es del todo correcto. Fue su propia maldad la que destruyó a estas personas malvadas.

Hoy, si la Divinidad quisiera castigar a los malvados y proteger a los virtuosos, no habría una sola persona totalmente recta. Todos merecerían un castigo. No es cuestión de destruir a los malvados. Hoy la tarea es transformar el Adharma (la falta de rectitud) en Dharma (rectitud). ¿Cómo ha de hacerse? Solamente a través del amor.

Los pensamientos de los hombres determinan su destino

Krishna también cambió los corazones de muchas personas a través del amor. Puede surgir la pregunta: “¿No fue Krishna quien mató a Kamsa?”. En absoluto. Ésta es la versión de los libros de texto. La verdad es que fue la propia bhrama (ilusión) ardiente de Kamsa la que lo mató. A él siempre lo perseguía el temor a Krishna. Su muerte fue el resultado y la reacción de ese temor.

Los pensamientos de los hombres determinan su destino. Por ende, los hombres deben cultivar buenos pensamientos y evitar todos los malos sentimientos.

Dios no siente ninguna aversión hacia nadie. Él no envidia a nadie. No tiene mala voluntad hacia nadie. Tampoco tiene favoritos. La gracia que uno obtiene es el resultado de sus propios sentimientos. “Bhavatitam Triguna rahitam” (La Divinidad está más allá de los sentimientos y los atributos). Él es “Ekam Sathyam Vimalam Achalam” (El Uno, la Verdad, Puro, Inalterable). Él es “Sarvadhi Sakshibhutam” (El Eterno Testigo en todas las mentes).

Cuando hoy en día los devotos se quejan preguntándose por qué están siendo castigados por el Señor de diversas formas, ellos no se dan cuenta de que no es Dios quien los está castigando. Sus propios temores y fantasías son la causa de sus problemas. Un verdadero devoto es sólo aquel que reconoce que sus sufrimientos son la consecuencia de sus propios malos pensamientos y acciones.

Una devota tal era Kuntidevi, la hermana de Vasudeva (y madre de los Pandavas). Ella era la tía materna de Krishna.

La extraña plegaria de Kunti a Krishna

Krishna estaba partiendo de Hastinapura hacia Dvaraka. Se estaba despidiendo de todos sus parientes y de Dharmaja y otros. Todos aceptaron silenciosamente su decisión. El carruaje estaba listo para la partida de Krishna. Sin embargo, Dios puede cambiar de idea en cualquier momento. Después de despedirse de todos los demás, Él fue a ver a Kunti. Ella le dijo: “¡Krishna! Todas las dificultades que experimentamos se debieron a nuestras ilusiones. Si Dharmaja no se hubiera sentido atraído hacia el juego de dados, ¿hubiéramos padecido el exilio en la selva y todas las dificultades que atravesamos? Por ende, mis hijos fueron la causa fundamental de todas nuestras dificultades. Tú eres siempre nuestro protector. Durante todas nuestras dificultades yo siempre te recordé. En el mundo la gente recuerda a Dios sólo en tiempos difíciles y no cuando están felices. Por lo tanto, Krishna, mientras yo tenga un cuerpo, dame siempre dificultades. No obstante, habiéndote tenido con nosotros todos estos años, estamos profundamente afligidos al ver que te alejas de nosotros. No tengo el poder para hacerte cambiar de idea. Sólo te ruego que no te olvides de esta tía tuya”.

Después de eso, Krishna fue a ver a Uttara (la esposa de Abhimanyu). Al enterarse de que Krishna se estaba yendo a Dvaraka, Uttara corrió hacia Él y cayó a Sus pies. “¡Señor! Desde la muerte de Abhimanyu, he estado haciendo grandes esfuerzos para soportar el dolor que roe mi pecho. Hay un fuego que arde en mi vientre. No puedo adivinar la razón. Tú no debes partir ahora hacia Dvaraka. Debes quedarte. Has sido el protector de mis antepasados por muchas generaciones. Fuiste el salvador de los Pandavas. El niño en mi vientre es la única esperanza para el clan Pandava. Si algo malo le sucede a ese niño, la dinastía Pandava se extinguirá. Por lo tanto, no debes irte”. Diciendo esto, Uttara se aferró con firmeza a los pies de Krishna.

Krishna se sintió inmediatamente conmovido por la profunda devoción de Uttara. El viaje a Dvaraka fue suspendido. Krishna le hizo una promesa a Uttara. “No Me iré de Dvaraka hasta que haya nacido tu hijo”, le aseguró Krishna.

En ese momento, Dharmaja y sus hermanos, Draupadi y Subhadra elogiaron la devoción de Uttara hacia el Señor. Aunque era muy joven, Uttara se destacaba por su devoción. Esto se debía a que, estando embarazada, Krishna había entrado en su vientre para proteger al feto del Brahmastra (un terrible misil) de Ashvatama. Ella tuvo en un sueño una visión de Krishna entrando en su vientre. A partir de ese momento, ella no dejó de cantar el nombre de Krishna y de ver a Krishna en cada persona y en cada objeto.

Debido a esto, cuando el niño nació, Krishna lo llamó Parikshit pues él ponía a prueba a todos hasta reconocer a Krishna.

La locura divina de las Gopikas tiene una lección para todos

Está claro que los lilas (milagros) de Dios son inexplicables e infinitos. Es absurdo buscar el paradero de Dios, que es omnipresente. Uttara era alguien que reconocía la omnipresencia de Dios. Reconociendo su devoción suprema, Krishna estuvo dispuesto a cambiar Sus planes. Las personas deben comprender que Dios responde sólo a la devoción profunda y genuina. Las súplicas verbales no bastarán. El devoto debe desarrollar el anhelo que derretirá el corazón de Dios. Hasta la mantequilla, que es tan suave, se derrite sólo cuando se le aplica calor. Del mismo modo, el calor de Bhakti (amor por el Señor) tiene que ser aplicado a la mantequilla del corazón humano para hacer que se derrita. Fue la intensa devoción de las Gopikas la que hizo que Krishna habitara en sus corazones. Ellas se embriagaron de Dios. Una vez, cuando Krishna desapareció de entre ellas, comenzaron a buscarlo en todas partes, entre los árboles y los arbustos de Brindavan, sin pensar en otra cosa. Sus súplicas a las enredaderas para que les dijeran si su Krishna se ocultaba entre ellas podrían parecer histéricas. Sin embargo, sería bueno que este amor histérico por Dios llenara hoy los corazones de la gente. El mundo sería un lugar más tranquilo y mejor.

La locura por Dios elimina la locura por la riqueza

Algunas personas les hablan sarcásticamente a los devotos Sai diciéndoles: “Ustedes han enloquecido por Sai Baba”. Esta locura es locura sublime. Hay todo tipo de locos en un hospital psiquiátrico, muchos de los cuales plantean problemas difíciles para los médicos. Si algún devoto loco por Dios se sentara en un rincón a cantar el nombre de Dios, ¡qué alivio sería eso para los médicos! Si desarrollan este tipo de locura sublime, ¡en verdad serán sumamente afortunados! Todos deberían estar locos por Dios. Sólo así se librarían del ansia loca por la riqueza y las cosas del mundo. La locura por el dinero es la causa de todos los males del mundo, con el resultado de que el deseo de Dios disminuye.

Debido a la locura por las riquezas, todas las otras malas cualidades como el orgullo, la codicia, la envidia y el odio han aumentado en la humanidad. La riqueza es en verdad necesaria, pero es la riqueza de la Gracia Divina y el tesoro del Amor Divino. Sólo eso es perdurable. Todas las demás cosas son transitorias.

En una ocasión Yasodha le preguntó suplicante a Krishna por qué iba a las casas de las Gopikas a robar su mantequilla cuando había tanta mantequilla en su propio hogar. El Niño Krishna respondió: “Madre, no estoy robando mantequilla sino los corazones de las Gopis”. (Swami cantó una hermosa canción relacionada con este episodio.) “Sus corazones son puros y están llenos de devoción”, dijo Krishna. “Su mantequilla está llena de la devoción con la que ellas baten el suero de leche. Sus brazaletes siguen el compás mientras ellas cantan el nombre de Krishna al batir. La mantequilla que se obtiene contiene la esencia de los Vedas.” Krishna le preguntó a Yasodha si esta clase de batido estaba teniendo lugar en su casa.

El Avatar Krishna es aclamado como Purna Avatar

De este modo, cada palabra de Krishna estaba llena de significado espiritual. El Avatar Krishna es aclamado como un Purna Avatar, al compararlo con todos los Avatares anteriores.

Vyasa pudo obtener paz mental sólo cuando, siguiendo el consejo del sabio Narada, él comenzó a escribir acerca de las gloriosas encarnaciones del Señor (descriptas en el Bhagavatam). Ninguno de sus escritos anteriores, incluyendo la codificación de los Vedas y la redacción de los puranas, pudo conferirle paz.

¡Encarnaciones del Amor! Ninguna cantidad de erudición les dará paz, a menos que estén llenos de amor por Dios.

Traduccion Mercedes Wesley