Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam 05-08-2019

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Ravana tenía un vasto conocimiento de los textos espirituales. Sus diez cabezas representan el aprendizaje que había adquirido de los seis Shastras (Escrituras) y los cuatro Vedas. Pero nunca dio utilidad alguna a ese conocimiento. Él solo anhelaba la posesión de Prakriti (objetos materiales): quería dominar el mundo de la materia, el mundo objetivo. Pero no estaba moderado por el espíritu. Desechaba al Purusha, el Señor; se conformaba con la posesión, en Lanka, de la materia (Prakriti ), representada por la Madre Sita. Es por esto que cayó. Como el mono que no puede retirar su mano de la vasija de cuello angosto, porque ha aferrado un puñado de los maníes contenidos en la vasija, así está sufriendo hoy la gente al no querer soltar el puñado de objetos placenteros que ha tomado del mundo. Se cae en la errónea creencia de que la acumulación de posesiones materiales proporcionará alegría y calma. Sin embargo, solo el amor divino puede dar esa alegría permanente. (Discurso, 16 de octubre de 1974)