Mensaje de Prashanti Nilayam 19-04-2019

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   En la Biblia se registra que Jesús lavó los pies de sus discípulos. Cuando ellos le preguntaron por qué lo hacía, Jesús respondió: «Estoy lavando sus pies como su sirviente, para que aprendan a servir al mundo». Toda persona es, en primer lugar, una mensajera de Dios. Cuando cumple su deber como mensajera, se da cuenta de que es hija de Dios, y logra la unión con Dios. El amor de Dios es ilimitado y universal, a diferencia del amor humano, que es mezquino y egoísta. A través de su amor, Dios promueve el amor en todos. El amor de Swami está más allá de la razón. Es ilimitado e invariable. Aquellos entre ustedes que han sido nutridos por el amor divino, no deben privarse de su beneficio. Yo no busco nada. No impongo penurias. Si ustedes comprenden la verdadera naturaleza del amor de Swami, y utilizan ese amor para transformarse en encarnaciones del amor, se convertirán en ejemplos para el mundo. (Discurso, 25 de diciembre de 1984)