Discurso de despedida de Bhagavan (23/01/1994)

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Discurso de despedida de Bhagavan

Auditorio del Instituto

despedida 2do Simposio Internac. enfermedades cardiovasculares

¡Médicos eminentes! A pesar de ser hachados y mutilados por el hombre, los árboles lo sirven desinteresadamente proporcionándole frutos y sombra. Los ríos llevan agua para saciar la sed del hombre y limpiar su cuerpo. La vaca también sirve desinteresadamente al hombre proporcionándole leche. Ante todo, el hombre debería tomar conciencia de la verdad de que ha sido dotado de un cuerpo humano no para ir en pos de sus fines egoístas sino para servir a otros. La riqueza que uno posee, la habilidad científica que adquiere, el conocimiento médico que obtiene, uno los obtiene de la sociedad. Ya que el hombre ha obtenido de la sociedad su riqueza, su conocimiento y su experiencia, él tiene que saldar su deuda con ella haciendo algo bueno a cambio.

El ideal de la gratitud ha sido transmitido a lo largo de los siglos como un patrimonio en la India. Un hombre que carece de esta virtud suprema de la gratitud es peor que un animal cruel. Habiendo recibido su riqueza, su educación y sus habilidades de la sociedad, si él no sirve a la causa de la sociedad, su riqueza, su educación y sus habilidades son un mero desperdicio. Sólo a través del servicio a la sociedad, éstas adquieren esplendor y significado.

La relación que debe existir entre la riqueza y las obras puede compararse con la relación entre el agua de lluvia y el océano. El agua del mar, evaporada por el sol, forma nubes en el cielo que a su vez caen como lluvia sobre la tierra. El agua de lluvia fluye como arroyos que a su debido tiempo forman caudalosos ríos y se funden en el océano. De un modo similar, las acciones deben surgir como nubes del océano de la rectitud y conferir las gotas de lluvia del amor. Las gotas de amor se reúnen en ríos y se funden en el océano, que es la fuente.

La invención de máquinas nuevas en el campo de la cirugía

Se han hecho avances enormes en el campo de la medicina y la cirugía. La invención de la máquina corazón-pulmón marcó un avance notable en el campo de la cirugía. La máquina corazón-pulmón es como una madre. Lleva a cabo las funciones del corazón y el pulmón sin ser consciente de ello. No sabe en absoluto que está bombeando, purificando y haciendo circular la sangre. Como la madre, es inocente y pura. La madre no es consciente de que está sustentando al bebé en su vientre nutriéndolo con sustancias de su propio cuerpo.

Es una maravilla cómo los diferentes órganos del cuerpo desempeñan sus diferentes funciones. El corazón realiza sus funciones con absoluta regularidad y ritmo. Bombea la sangre en el momento correcto, en la dirección correcta. Los pulmones y el sistema digestivo del cuerpo realizan sus funciones a la perfección. En esta maravillosa creación de Dios, el funcionamiento del cuerpo es el más admirable. Los médicos son conscientes de este misterio maravilloso llamado cuerpo. Dotados de este conocimiento del sistema humano, los médicos realizan sus servicios. Ellos deben tener la conciencia de que el servicio que prestan a otros no es otra cosa que servicio prestado a sí mismos.

El trabajo en equipo de los órganos del cuerpo

Hoy los médicos tienen acceso a las últimas técnicas y los instrumentos más sofisticados, desconocidos para sus antecesores. En una época, la cirugía de bypass era algo asombroso, pero ahora se ha vuelto un ejercicio familiar. Los médicos descubrirán técnicas mucho mejores que la cirugía de bypass en los años venideros. Las válvulas del corazón humano realizan las actividades más complejas e intrincadas. Todos los órganos del cuerpo realizan sus funciones con la mejor coordinación, mostrando la unidad, la armonía y la adaptación más sorprendentes.

El cuerpo y la mente trabajan en perfecta conexión en el sistema humano. El hombre debe comprender ante todo el impacto de la mente y el cuerpo sobre la vida humana. La mente ejerce una influencia suprema no sólo sobre la salud del cuerpo sino también sobre el universo. El hombre no es meramente un ser humano, él es la encarnación de la Divinidad. Todos los actos de servicio prestados a otros han de ser considerados servicio ofrecido a Dios.

Cada médico debe tratar de descubrir la causa de las enfermedades. Los médicos deben hacer serios esfuerzos para educar a la gente en salud e higiene y hacer comprender a sus pacientes que los hábitos alimentarios y los estilos de vida afectan la vida y causan enfermedades. Ningún tratamiento asegura una cura permanente. Todos los tratamientos les permiten a las personas prolongar sus vidas. Sin embargo, tomando conciencia de la transitoriedad de la vida, cada persona debe esforzarse por santificar su vida. Todas las técnicas como la cirugía de bypass son sólo medios artificiales para prolongar la vida del hombre. Ellas dan testimonio de las habilidades de los médicos. Debe recordarse que el corazón es la creación de Dios, mientras que el arte es la creación del hombre (1). No obstante, hay una estrecha conexión entre la creación de Dios y la creación del hombre.

La actividad es la que confiere autoridad

Es el deber de los médicos usar sus conocimientos al servicio de la humanidad. Tomen por ejemplo al Dr. Bhan. Como ha estado realizando operaciones con sinceridad en nuestro hospital, él ha mejorado su habilidad quirúrgica y se ha convertido en un médico superior. La adquisición de habilidad y la perfección en el trabajo le causa a uno deleite. La educación cobra importancia sólo cuando se la prueba en la piedra de toque de la práctica.

Uno debe trabajar continuamente. La actividad es la que confiere autoridad. Un médico obtiene felicidad en proporción al trabajo que realiza. El médico genuino es aquel que se complace en el trabajo. Por ejemplo, el Dr. Venugopal lleva a cabo entre diez y doce operaciones sin siquiera tomar un café. Cuando le pido que tome un café o descanse, él dice: “No, Swami. Este trabajo es una fuente de felicidad para mí”. Su dedicación al trabajo y su aplicación continua lo han vuelto un maestro en su oficio. La aplicación de su conocimiento le proporciona alegría.

Nuestro hospital es un niño de dos años. En poco tiempo se ha convertido en uno de los mejores hospitales. Le debe su éxito magnífico a los esfuerzos coordinados de los médicos, las enfermeras, los técnicos y los voluntarios. El grupo de Hyderabad dirigido por el Dr. Somaraju también realiza un trabajo enorme. El equipo de Delhi hace una labor inestimable. La unidad es fuerza. Los médicos en nuestro hospital realizan su trabajo con todo amor y sinceridad. Ellos trabajan sin ningún tipo de publicidad.

El otro día el Dr. Somaraju llevó a cabo una operación complicada mediante el uso de una técnica de balón. Nuestros médicos están haciendo un esfuerzo serio para curar las enfermedades del corazón sin tener que recurrir a una operación. Una sola flor no puede formar una guirnalda. Se necesitan muchas flores para hacer una guirnalda. También se requiere hilo. Todos estos médicos son como las flores fragantes y Bhagavan es el hilo invisible que las une en una guirnalda hermosa. Como todos los médicos y el personal trabajan juntos, este hospital se ha ganado gran renombre y fama. El amor de los médicos y el amor de Swami han contribuido a su éxito tremendo.

La fe en Dios es esencial para todas las acciones

Sin fe en Dios, no podemos realizar ninguna acción. La Divinidad lo impregna todo en todas partes y trabaja sin cesar. Todos estos médicos han estado trabajando como instrumentos. La alegría contagiosa de los médicos y los pacientes hace que este hospital sea único. El Dr. Rajiv Mahajan, aunque no es médico, hace grandes esfuerzos por el bien del hospital. Él viene tres veces por mes para verificar qué necesidades tiene el hospital. Su amor lo impulsa a hacer todo esto por el hospital. Aunque nosotros mismos a veces no nos preocupamos por el hospital, él mismo viene y hace lo necesario.

Este hospital le debe su progreso al sacrificio y al servicio de muchos. Sin embargo, lo más importante de todo es la voluntad de Dios. El Dr. Neelam Desai dijo: “Las alas contigo y los cuerpos con nosotros”. Todos estos médicos trabajan con el sentimiento de que son instrumentos en las manos de Dios.

Muchos de ustedes, al glorificar a este hospital dicen “Tu Hospital”. Este hospital nos pertenece a todos. ¡Es “Nuestro Hospital”! ¡Son siempre bienvenidos a este Hospital!

(1) N. de la t.: Juego de palabras entre ‘heart’ (corazón) y ‘art’ (arte), que tienen una pronunciación similar.

Traduccion Mercedes Wesley