Discursos dados por Sai Baba – 02. 01/01/92 Manifiesten su divinidad

Discursos dados por Sai Baba

{SB 25} (39 discursos 1992)

02. 01/01/92 Manifiesten su divinidad

( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 25 cap. 2 )

Manifiesten su divinidad

1 de Enero de 1992

El Señor del cosmos satura el universo entero, permaneciendo invisible en el universo visible.

La conciencia cósmica lo ilumina todo como el hilo que corre a través de las gemas de un collar.

Todas las cosas, buenas o malas, ocurren según los dictados del Tiempo.

El Tiempo es la causa de la dicha y el pesar, la ganancia y la pérdida.

Comprendan que el Tiempo es la causa de todos los sucesos del mundo.

No hay nadie que no esté sujeto al dominio del Tiempo.

¡Encarnaciones del Amor Divino! El tiempo se mueve rápido como un torbellino. El lapso de vida de cada uno se ve reducido a cada instante, como un bloque de hielo que se derrite. El tiempo pasa incluso antes de que el hombre tome conciencia de sus deberes en la vida. El cuerpo humano no es algo que se adquiera fácilmente. La meta de la vida del hombre no debería ser malgastar su precioso nacimiento humano sin tomar conciencia de su propósito principal.

El deber de cada ser humano es tomar conciencia del propósito de la vida y utilizar su tiempo en el cumplimiento de sus deberes para santificar su existencia. Dada la voluntad, no hay nada que el hombre no pueda lograr en este mundo. Sin embargo, antes de iniciar cualquier proyecto, el hombre debería identificar sus habilidades y sus talentos.

El hombre de hoy, que afirma que lo sabe todo y se dedica a explorar el espacio, es incapaz de experimentar la bienaventuranza.

Si uno adquiere la habilidad de explorar las estrellas o caminar sobre la Luna, pero es incapaz de comprender su propia naturaleza, no percibe su conciencia integral. Esta conciencia no está relacionada con el conocimiento del mundo externo.

Puede ser experimentada solamente dirigiendo la visión hacia adentro. Solo cuando uno posea samagrata bhavam (conciencia integral) tendrá la percepción correcta de un sabio. Únicamente esa visión integral puede otorgar bienaventuranza.

La causa principal de la esclavitud La gente habla acerca de la esclavitud del hombre. ¿Qué es lo que ata al hombre? El hombre puede liberarse a sí mismo solo si sabe qué es lo que lo ata. ¿Son la esposa y los hijos las ataduras?

No. ¿Es la propiedad? No. ¿Son los placeres sensuales?

No. La causa principal de la esclavitud es no conocerse a sí mismo. Un individuo que no es consciente de su verdadero ser, no puede escapar del pesar. Mientras el pesar esté allí, no podrá experimentarse la bienaventuranza.

¿Cuál es el pesar que envuelve al hombre? El pesar lo envuelve de tres modos y lo hace sufrir de muchas formas. Una fuente de pesar es Asat (lo irreal). La segunda causa es Tamas (la oscuridad de la ignorancia). La tercera causa es la muerte.

En este contexto, el Vedanta menciona tres categorías: Prakriti (la naturaleza), Jivatma (el alma individual) y Paramatma (el Espíritu Cósmico).

Mientras el hombre no renuncie a lo que debe renunciar, no experimentará bienaventuranza. Mientras no sea consciente de lo que debe saber, no obtendrá bienaventuranza. La bienaventuranza eludirá al hombre hasta que este alcance la meta que debe perseguir.

Abandonen la fascinación por el mundo ¿Aqué debe renunciar el hombre? ¿Qué es lo que debe saber?

¿Cuál es su meta? Lo que debe abandonarse es Jagatbhavam (la fascinación por el mundo). La razón es que el mundo no es diferente de Dios. “Ishavasyam idham jagat” (“Dios mora en el Universo”). “Vishvam Vishnusvarupam” (“El cosmos entero es la encarnación de lo Supremo”). Al pasar por alto esta profunda y sagrada verdad, el hombre se convierte en víctima del pesar a causa de sus apegos mundanos. El mundo no debería considerarse algo meramente físico, sino que se lo debería considerar una manifestación Divina. Solo cuando el hombre esté lleno de pensamientos sagrados se liberará del pesar. Por lo tanto, lo que debe abandonarse es lo mundano. Solo entonces puede obtenerse Atmananda (la Bienaventuranza del Espíritu).

En segundo lugar, debe abandonarse Jiva-Bhava (el sentimiento de individualidad separada). ¿Quién es un Jiva? Jiva es Dios. “El Jiva (el ser individual) reside en el cuerpo. Dios mora en el corazón”. Ellos se juntan e inician un juego mutuo. Hay un Director que dirige la representación de los títeres. Tanto lo bueno como lo malo están presentes en los títeres. El Jiva-atma (el ser individual) y el Principio Divino no son dos entidades diferentes y separadas. Por su ignorancia, el hombre olvida la realidad básica y abriga ilusiones que le causan pesar. Es como un hombre al que lo invade el temor cuando confunde una soga con una serpiente. Cuando se conoce la verdad, el temor desaparece.

Del mismo modo, el hombre, al mirar el mundo, lo considera una entidad fenoménica separada: Jiva Tatva. Pero, en realidad, es Divina. Cuando se entiende la naturaleza Divina del cosmos, el hombre se libera de la ilusión de la separación.

El Amo Divino ilumina el cosmos entero y el cosmos brilla en lo Divino.

Dios y el cosmos son amigos inseparables.

Esta es la primera máxima de Sai.

El destino del hombre es la realización de su divinidad ¿Cuál es el destino que el hombre debe alcanzar? Es Svastanam (el hogar original del que provino). ¿Cuál es este hogar original? Es la conciencia del propio ser verdadero. La Divinidad le ha otorgado el cuerpo al hombre para la realización de esta verdad. ¿Dónde puede uno buscar su propio ser? ¿Puede uno buscar fuera de sí mismo? No.

Del igual modo, la búsqueda de Dios en lo externo es inútil.

“Sus manos y pies están en todas partes; Sus ojos, cabeza y boca están en todas partes. Él lo abarca todo en el cosmos”. (Estrofa del Bhagavad Gita). Siendo lo Divino omnipresente, es una tontería de parte del hombre buscar a Dios en un lugar determinado.

Por lo tanto, el destino del hombre es la realización de su divinidad (la fuente original). Esta realización debe llegar a través del proceso Vedántico de exclusión (“Neti, neti”; “esto no, esto no”). “Yo no soy el cuerpo. Yo no soy el intelecto. Yo no soy la voluntad. Yo no soy el Antahkarana, el instrumento interno”. Todos estos son solo instrumentos. El hombre debería comprender esto: “Yo soy el Amo de todos ellos”. Cuando el hombre –mediante este proceso de eliminación– toma conciencia de su verdadero Ser, se libera del pesar.

El regalo más precioso y sagrado de Dios es el Budhi (la inteligencia).

Hoy el hombre está usando la inteligencia –que debería emplearse para buscar al Atma (Espíritu)– para buscar Annam (comida). Cuando se les da un espejo para reconocer su rostro, ¿cómo pueden verlo si lo giran en la dirección contraria?

Usen el espejo del Budhi para reconocer su verdadero ser. Esto se conoce como Sakshatkaram, la visión directa del propio Ser verdadero.

Desafortunadamente, hoy el hombre procura conocerlo todo menos su propia naturaleza verdadera. Les pregunta a todos “¿Quién eres tú?”, pero no se hace la pregunta “¿Quién soy yo?”. El que no se conoce a sí mismo, ¿qué derecho tiene a averiguar acerca de los demás? Tal indagación surge de la ignorancia.

Sin la conciencia de su verdadero ser, el hombre jamás puede alcanzar la bienaventuranza.

Dios lo contiene todo dentro de Sí La intención de celebrar el Año Nuevo es poner al hombre en la senda de esta autoindagación. Dios, como la encarnación del Tiempo, es adorado con el nombre Samvatsara (año). Este nombre también significa que Dios lo contiene todo dentro de Sí. A Dios también se lo conoce por el nombre Kalatmaka (el Espíritu del Tiempo). Dios encarna en la tierra para revelarle al hombre su esencia divina. El hombre ha sido dotado de inteligencia (como Dhimanta) de modo que pueda usarla para descubrir lo Divino dentro de sí.

El n
ombre Samvatsara representa la manifestación cósmica de la Divinidad. Dios despliega cuatro clases de gloriosas potencias (vibhutis) como Supremo Ser Omnímodo. Como tal, Él es llamado Chaturatma. Esto significa que Él es el Ser que encarna tres potencias. Ellas son: Vasudeva, Sankarshana y Aniruddha.

Cuando se comprenden estas tres Vibhutis, la cuarta, Pradhyumna, se vuelve comprensible.

El significado de las cuatro potencias Vasudeva indica que el cosmos entero es la morada del Señor.

También significa que Él es el Amo Supremo del Universo.

Esto quiere decir que lo Divino reside en todos los seres como el Espíritu Morador Interno. Además, Él satura el universo entero.

Los Upanishads lo describen como “Narayana, que está adentro y afuera, y que lo satura todo”.

Sankarshana se refiere a la capacidad divina de atraer y transformar a todos los seres. Además, todos los seres han emergido de Él. El nombre también está asociado con Su poder de transferir cualquier objeto de un lugar a otro. El niño que se encontraba en el vientre de Devaki fue transferido al vientre de Rohini (otra esposa de Vasudeva) y, por esta razón, el niño recibió el nombre de Sankarshana (otro nombre para Balarama, el hermano mayor de Sri Krishna). El nombre Sankarshana también significa aquel que atrae lo que es puro: Sam (puro), Karshana (atrae).

Aniruddha es aquel que está más allá del control de alguien.

Él puede ser gobernado solo por Su gracia y por ningún otro medio. Este término se aplica a aquel que lo satura todo, es todopoderoso y omnisciente.

Pradhyumna se refiere a aquel que posee Aishvarya (riqueza infinita). Por Su gracia, Él confiere toda prosperidad y felicidad a aquellos que adoran, veneran y aman al Señor. Aishvarya incluye no solo la riqueza material, sino todo tipo de riqueza, como la salud, el conocimiento, la inteligencia y la virtud.

Otro nombre de lo Divino es Bhagavan. El término Bhaga representa seis atributos: riqueza divina, rectitud, poder, fama, desapego y Sabiduría Suprema. El Señor es llamado “Bhagavan” porque Él posee estos seis atributos.

Así, cada nombre del Señor está relacionado con atributos específicos y no son una expresión de los sentimientos o la imaginación del devoto.

Debido a los innumerables atributos de Dios, los sabios lo alababan como “Om Samvatsaraya Namah”.

Como el Creador del Universo y como Aquel de quien todo emergió, Dios también es llamado Yugadi (El iniciador de cada Yuga o Eón). Él es el Uno que quiso convertirse en los Muchos.

El Atma única que posee diferentes nombres y formas ¿Cuál es la unidad que prevalece en la multiplicidad? Esto se ilustra con el ejemplo de una enorme mansión dentro de la cual hay habitaciones y salones para diferentes propósitos.

Cuando se quitan todas las paredes divisorias, solo queda la mansión principal. Todos los seres del mundo tienen diferentes nombres y formas como seres encarnados. Cuando se les quita la encarnación, solo el Atma única en todos ellos permanece.

El sentimiento de separación es una creación de la mente.

Cuando desaparezca este sentimiento, nacido de la ignorancia, la Divinidad en el hombre brillará.

Cada hombre tiene dentro de sí un Kalpataru (árbol que cumple los deseos). Sin embargo, alrededor de él crecen arbustos silvestres. Cuando se quitan los arbustos, puede verse el árbol.

Ese árbol es el Ser dentro de cada uno. Este Ser está cubierto por los deseos sensuales del hombre. Cuando se eliminan los deseos, el Ser es reconocido. Aunque el Ser está en el hombre, este no hace esfuerzo alguno por realizarlo. ¿Cómo puede realizar su Realidad interior un hombre dedicado a búsquedas externas?

Se ha de adoptar el método correcto para lograr el objetivo deseado. El primer requisito para ese propósito es la fe.

Debe haber una fe inquebrantable en Dios. Hoy las creencias del hombre pueden ser sopladas como hojas secas. El hombre debería esforzarse por experimentar lo Divino con fe firme, tanto en la buena como en la mala fortuna.

El hombre es inherentemente Divino ¡Encarnaciones del Amor Divino! El hombre, que es la encarnación del Espíritu inmortal, se identifica a sí mismo con su cuerpo y sucumbe a los deseos mundanos. ¿Cómo puede esa persona ser un verdadero devoto de Dios, aunque se llame a sí mismo un Bhakta (devoto)? Es solo un devoto de Prakriti (el mundo fenoménico de la Naturaleza). Si consideran Divina aun a Prakriti, eso será algo bueno. Sin embargo, incluso aquí, los hombres separan a Paramatma (lo Divino) de Prakriti (la Naturaleza).

Mientras exista este sentimiento de separación, todas las formas de japa y adoración –llevadas a cabo incluso a lo largo de muchas vidas– serán inútiles.

¿Qué es Srishti (creación)? Srishti es una expresión de la voluntad de Dios. Recibe el nombre de Prakriti. Todos los que emanan de Prakriti deberían tener cualidades divinas. Aquello que ha emergido de lo Divino debería tener cualidades divinas y no las características de un animal o un demonio. Un ser humano sin el sentimiento de compasión o amor no es humano en absoluto. Cada ser humano debería manifestar su divinidad inherente.

Debería convertirse en un “mensajero” de Dios. En lugar de eso, se comporta como alguien que no percibe a Dios, como alguien que ha pasado por alto lo que debería saber acerca de sí mismo(1).

Cuando el hombre realiza su verdadera naturaleza y su papel en la vida, se vuelve uno con Dios. Esto está descripto en el Vedanta como Turiya-avasta, el cuarto estado de conciencia en el cual el Espíritu individual es uno con lo Universal. Es un estado trascendental que está más allá del cuerpo y la mente, más allá de los estados de vigilia, sueño y sueño profundo.

¿Qué se entiende por Vyakti (individuo)? Este término se aplica a quien expresa el Poder Divino no manifestado que se oculta en su interior. No tiene sentido aplicárselo a alguien que no manifiesta lo Divino en él.

La forma Cósmica de la Divinidad Manifestar la propia divinidad interna no significa producir algo nuevo. La Divinidad es inherente al hombre. Se llama Svabhava (la naturaleza verdadera de uno): la naturaleza Átmica.

El Atma es la que confiere todos los poderes al hombre. Aquellos que se lamentan de su debilidad no son conscientes de su potencial inherente y no le están dando un uso correcto. El primer sentimiento del que uno tiene que librarse es la identificación de la forma física con su ser real. Aquellos que preguntan “¿Dónde está Dios?” no comprenden que todo lo que ven en el cosmos es una manifestación de lo Divino. Es por eso que las escrituras declaran: “Pashyannapi cha na pashyati mudho” (“Aun cuando ve, el necio no ve”). El hombre está viendo todo el tiempo el universo a su alrededor y aun así declara que no ha visto a Dios. ¿Cuál es la forma del Cosmos? ¿No es acaso Divina?

Ustedes ven lo Divino en la forma del universo físico. En el Bhagavad Gita esta forma cósmica del Señor es descripta como Vishva Virata Rupa. ¿Qué es Vishva? Es el cosmos entero.

Vishva Virata Rupa es la forma colectiva de todo en el universo.

No se hace esfuerzo alguno por comprender el significado interno de expresiones tales como Vishva Virata Rupa. Se utiliza el intelecto para malinterpretar palabras y crear confusión.

Lo que se necesita es comprensión a través del corazón. Incluso una persona sumamente evolucionada como Arjuna le confesó a Krishna que la mente siempre es voluble e inestable.

¿Son los intelectuales de hoy, con todos sus títulos académicos, más grandes que Arjuna? En absoluto. Por encima de todos los títulos académicos y logros intelectuales, uno necesita la gracia de Dios. Krishna reconoció a Arjuna como Su devoto.

Ese es el logro supremo.

La morada del Señor es el corazón Cuando reciban del Señor el nombre de Bhakta (devoto de Dios), serán iguales a Arjuna. Dios no los está llamando Sus devotos. No es su
ficiente si ustedes se dan el título de devotos de Dios. Dios debe llamarlos Sus devotos. Solo cuando su devoción sea reconocida por el Señor pueden llamarse a sí mismos “devotos”. Si no han recibido ese reconocimiento, puede significar que ustedes le han dado la dirección equivocada a su devoción. La dirección del Señor es Hridhayavasi: el Morador del Corazón. Esto significa que ustedes deben continuar con su devoción a Dios hasta que su propia conciencia esté Satisfecha.

Para alcanzar esta Satisfacción, tienen que purificarse a sí mismos constantemente. Esto significa que tienen que librarse de sus malas cualidades, malos pensamientos y malas acciones.

El cuerpo es un instrumento para la realización del Dharma Tomen conciencia de que el cuerpo les ha sido dado para prestar servicio a otros. ¿Cómo ha de prestarse este servicio?

A través de medios rectos y puros. El cuerpo es un instrumento para la realización del Dharma (la Rectitud). El ejemplo de los Pandavas en el Mahabharata transmite alegóricamente esta verdad. Los hermanos Pandavas (Bhima, Arjuna, Nakula y Sahadeva) y Draupadi, que representan a Prakriti (la Naturaleza), siguieron a la Verdad y la Rectitud, representadas por Dharmaja (el mayor de los Pandavas) y santificaron sus vidas.

Esto se aplica a todos los seres humanos. El hombre puede realizar el Atma solo cuando se adhiere a la Verdad y la Rectitud.

La adoración de la Divinidad debe surgir del corazón.

Cuando la devoción fluye del corazón, la voz de Dios puede ser experimentada en el silencio, Shabda Brahman (el sonido del Espíritu Supremo). Esta fue la experiencia de Ramakrishna Paramahamsa. Él guardaba un silencio total esperando la voz de Dios en cualquier momento. ¿Puede la voz Divina ser oída en el barullo de los sonidos cotidianos? No. Los devotos deben practicar el silencio. Cuando se refrena el habla, la voz del Espíritu interior se hace oír. Ella es más sutil que el aliento humano.

La Divinidad puede ser experimentada solo a través de Prapati o la entrega total. Es una experiencia que ustedes pueden tener en cada momento de sus vidas.

Discurso pronunciado en Prashanti Nilayam, el 1-1-1992.

Ustedes dicen “¡Ver para creer! Creeré en Dios solo si lo veo”. Sin embargo, ¿todas las cosas vistas, oídas, tocadas o saboreadas son tan reales como parecen?

¿Es el ojo el que ve? Pueden tener los ojos abiertos y enfocados en una dirección, pero si su mente está vagando por otro lugar, ustedes no notarán nada en absoluto. Ustedes ven las cosas solo a través de la iluminación del Atma. Aman solo porque el Atma es Amor. Conocen solo porque el Atma es conocimiento.

BABA.

(1) N. de la T.: Aquí Bhagavan hace un juego de palabras, imposible de reproducir en español, entre “messenger of God ”, mensajero de Dios, y “miss-inger of God ”, alguien que no puede percibir o pasa por alto a Dios.