Discursos dados por Sai Baba – 13. 06/05/96 Madres heroicas e hijos nobles

Discursos dados por Sai Baba

{SB 01} (35 discursos 1953 a 1960)

{SB 29} (53 discursos 1996)

( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 29 cap. 13 )

Madres heroicas e hijos nobles

6 de Mayo de 1996

¡Encarnaciones de Amor Divino! Los árboles dan frutos, los ríos llevan agua y las vacas dan leche sólo para beneficio de otros. Del mismo modo, el cuerpo humano es otorgado para prestar ayuda a los demás. El hombre no reconoce esta verdad y utiliza su cuerpo para propósitos egoístas. Hoy el hombre se comporta de un modo más degradado que los árboles, los ríos y las vacas.

Está olvidando el propósito para el que se le otorgó un cuerpo.

Desde el amanecer hasta el anochecer, está completamente inmerso en actividades egoístas. No comprende lo que significa el desinterés.

El hombre considera al mundo material como la única realidad.

Las personas confunden lo irreal con lo real y lo real con lo irreal.

Pero lo real es sólo el Uno, y no hay nada más en el universo.

El universo visible está formado por las tres gunas (Sathva, Rajas y Thamas). Ésta es la razón por la cual se describe al cosmos como Sthree. El término Sthree tiene tres componentes: “Sa”, “Tha” y “Ra”. “Sa” significa la cualidad Saáthvica. La misma incluye cualidades como la tolerancia, la compasión y el amor. “Tha” significa Thamo guna, que incluye cualidades como la modestia, la timidez, el temor y la paciencia. “Ra” significa Rajo guna, representado por cualidades tales como el valor, el sacrificio y el espíritu aventurado. Cada ser nacido en el mundo posee solamente cualidades femeninas. Meramente sobre la base de la forma física, se hace una distinción entre los hombres y las mujeres. Las tres cualidades en el término Sthree se hallan tanto en los hombres como en las mujeres.

El papel de la madre El término Sthree no debe ser tratado con ligereza. El Bhagavad Gita enumera siete atributos para el principio femenino:

Fama, Riqueza, Habla, Sabiduría, Inteligencia, Fortaleza y Determinación. El principio de la Madre, que encarna estas siete potencias, es sumamente sagrado. Hacia dondequiera que se vuelvan, verán manifestaciones del principio femenino en la Naturaleza. Cuando una persona viaja al exterior, la primera pregunta que le hacen es: “¿Cuál es su lengua materna?” Nadie pregunta:

“¿Cuál es su lengua paterna?”. Esto demuestra cuánta importancia se le da al papel de la madre. La madre nutre al niño en el vientre y atraviesa todos los sufrimientos para proteger al niño. No hay amor más grande en el mundo que el amor maternal.

Por eso los antiguos le concedían el honor más elevado a la madre y declaraban: “Mathru dhevo bhava” (Consideren a la Madre como Divina), y “Pithru dhevo bhava” (Consideren al padre como Divino).

Para cada persona, la primera preceptora es la madre. Un niño aprende de la madre las primeras palabras del idioma, los primeros pasos en el movimiento y muchas otras lecciones primarias en la conducta. Por eso la madre se destaca como la imagen reflejada de Prakrithi (la Naturaleza).

Mujeres heroicas de la historia india A pesar de los indicios del reconocimiento de la grandeza del principio femenino, las mujeres han sido descriptas como abala (el recipiente más débil). Se aplica este apelativo a las mujeres debido a la posición secundaria que se les concedió en la realización de yajnas (sacrificios) y otros rituales. Aunque se permitía su participación junto a los hombres, las mujeres no podían realizar sacrificios y rituales por sí mismas. Incluso los actos caritativos y religiosos podían ser llevados a cabo por mujeres sólo en asociación con sus esposos.

Aunque el término abala se aplica a las mujeres solamente en este contexto específico, ellas no son para nada débiles en cuanto a fuerza o habilidad. Tenemos innumerables ejemplos de fuerza desplegada por las mujeres en el mundo. En contraste con las tres potencias atribuidas a los hombres, se considera que las mujeres tienen siete potencias (de acuerdo con el Geetha). ¿Puede considerarse débil a Savithri, quien hizo que el Señor de la Muerte le devolviera la vida a su esposo muerto? ¿Puede Anasuuya, quien transformó a la Divina Trinidad, Brahma, Vishnu y Shiva en tres bebés y jugó con ellos, ser llamada abala (mujer débil)? Sumathee fue una gran dama que evitó que el sol saliera, porque su esposo estaba predestinado a morir en la mañana siguiente. ¿Se la podría considerar abala? No. ¿Era Dhraupadhi, quien soportó con fortaleza durante 14 años todas las pruebas severas que atravesaron sus esposos, una mujer débil? ¿Puede Seetha, quien compartió con Rama todas las penurias de la vida en la selva y logró la victoria final, ser considerada débil? ¿Puede Gargi, quien pudo sostener el debate con el Raja yogi Janaka, con espíritu intrépido, ser llamada una mujer débil?

Hay cualquier cantidad de tales mujeres heroicas en la historia registrada. Aunque físicamente las mujeres pueden parecer débiles, en realidad ellas están llenas de fuerza. Como la encarnación de las tres gunas, las mujeres están dotadas de una fuerza excepcional.

Incluso en el campo espiritual, las mujeres han desplegado su capacidad ilimitada.

Gratitud a la madre La expresión más elevada de la fuerza de una mujer se halla en su papel de madre. Cada niño que nace le debe su existencia a la madre. Por lo tanto, todos deben estar extremadamente agradecidos a sus madres.

La madre es el símbolo de la Madre y el Padre Universales del Divino Señor. Hay una plegaria popular en sánscrito que describe al Señor como el todo:

¡Oh, Señor de Señores! Tú eres mi madre y mi padre, mi pariente y amigo, mi riqueza y conocimiento, mi todo.

La madre es la primera maestra del habla. Las primeras palabras enseñadas al niño son Amma, Appa (madre, padre). Luego comienza la enseñanza del alfabeto. Las primeras lecciones son:

“Om Namah Shivaya” u “Om Namo Narayanaya”. La enseñanza del lenguaje comienza con la enseñanza de los nombres de lo Divino: Shiva y Narayana. En la antigüedad, la madre ocupaba el lugar del primer preceptor para el niño. Desafortunadamente, en el mundo de hoy, ¿qué le están enseñando los padres al niño? Le están enseñando “A, B, C, D”. Y eso no es todo. Continúan enseñándole al niño cosas sin sentido como: “¡Ba Ba ovejita negra!” (risas). Las madres imaginan que le están enseñando algo maravilloso al niño. Esto está mal. La enseñanza del alfabeto debe comenzar con el aprendizaje de los nombres del Señor.

Las madres de la antigüedad enseñaban Verdad y Rectitud Así era como las madres de la antigua Bharat enseñaban a sus hijos. Las antiguas enseñanzas exhortaban a las personas así:

“Sathyam vadha, Dharmam chara” (Hablen la Verdad, adhieran a la Rectitud). Ninguna madre enseñaba a su hijo a decir mentiras.

Ninguna madre pensaría en pedirle a su hijo que se desviara de la rectitud. El único deseo que ellas tenían era ver que sus hijos obtuvieran felicidad llevando vidas dignas y meritorias. Por lo tanto, en su actitud hacia los padres, los hijos deben darle el lugar principal a la madre.

Hoy necesitamos promover tales madres ideales. Esto es tanto más necesario porque las tendencias modernas son inquietantes.

La tendencia (entre las familias adineradas) es confiar al niño desde su nacimiento al cuidado de una niñera o una ayah.

El niño no recibe el amor de la madre y no sabe lo que significa una madre.

En la antigüedad, la reina Madhalasa les enseñaba a los niños desde su infancia, la grandeza de Vairagya (el desapego). Solía cantar una canción de cuna mientras hacía dormir a los niños:

Colocándote en la cuna de Omkara, sobre el lecho de la gran máxima ‘Thathvam asi’, meciéndote con la música de la Conciencia, querido hijo, ¡que los Dioses te arrullen hasta que duermas! Los cuatro Vedas son las cuatro cadenas de la cuna.

Que tu corazón se llene con las nueve formas de la devoción.

Debido a que las madres de la antigüedad colmaban a sus hijos de devoción y desapego, Bharat se destacó como una tierra de sacrificio, de sabiduría, de yoga y de contento. Debido a que hoy las madres no crían a sus hijos en este espíritu, esta sagrada tierra está dejando de ser una tierra de sacrificio y se está convirtiendo en una nación amante del placer. Los placeres se están convirtiendo en engendradores de enfermedades. En la antigüedad, el sacrificio convirtió a este país en Yogabhuumi (la tierra del yoga). Nuestro objetivo debería ser convertirnos en yoguis, no en rogis (víctimas de la enfermedad).

Quizás haya malos hijos, pero las malas madres son raras ¡Encarnaciones del Amor Divino! Deben estar preparados para realizar incluso el sacrificio supremo a fin de mostrar gratitud a las madres. Hasta los avatares Rama, Krishna y otros, les debieron su advenimiento a sus madres. Todos deben orar por madres sagradas que den a luz hijos buenos. Quizás haya malos hijos en el mundo, pero es raro encontrar malas madres. La mayoría de las madres de hoy se lamentan por la mala conducta de sus hijos.

Ningún hijo que le haya causado aflicción a su madre llegará a algo bueno. El refrán Telugu dice así: “No podrá haber prosperidad en un hogar donde la madre vierta lágrimas”. Hoy necesitamos hijos que complazcan a sus madres.

Las madres, por su parte, deben enseñar a los niños a decir siempre la verdad. Cuando una madre le pregunta a su hijo:

“¿Dónde has estado?”, éste no debe mentir. Debe decir la verdad y confesar sus errores si ha hecho algo malo. Muy pocos niños les dicen la verdad a sus padres, en la actualidad. ¿De qué sirve la educación para tales niños?

Hoy los niños y las niñas son los futuros redentores de la nación. Por lo tanto, los padres deben criarlos por el buen camino para que puedan ser ciudadanos ideales.

En diversos lugares, las mujeres observan el Día de la Dama.

Ese día no debe ser observado solamente dando discursos y cantando bhajans. Ellas deben esforzarse por ayudar a los pobres y los desamparados. Deben enseñarles a las mujeres desvalidas que no tienen forma de ganarse la vida, alguna ocupación como corte y confección, que les permita obtener un ingreso. Debe ayudarse a los habitantes de los barrios pobres a mantener sus casas limpias. También han de limpiarse los alrededores para ayudar a los niños a crecer en una atmósfera pura. Incluso ha de enseñarse a estas personas el manejo apropiado de una casa. Los alrededores antihigiénicos son la causa principal de enfermedades. No sólo el aire, el agua, la mente, todo está contaminado. Esta contaminación está causando muchas nuevas clases de enfermedades.

El ejemplo de Vidhyasagar En el pasado, las madres solían desempeñar un papel importante en el moldeado de sus hijos. Por ejemplo, está el caso de Eeshvar Chandhra Vidhyasagar, nativo de Calcuta. Le hizo justicia a su nombre convirtiéndose en un gran erudito (Vidhyasagar significa océano de conocimiento). Él pertenecía a una familia muy pobre. Su madre lo crió a costa de privarse ella misma de alimento.

Prosiguiendo sus estudios en las circunstancias más adversas, completó su educación y encontró un trabajo de 50 rupias por mes.

Con el correr del tiempo, ascendió a una posición eminente a fuerza de trabajo duro.

Un día se acercó a su madre y le dijo: “Madre, he alcanzado una posición eminente gracias a tu bendición y guía. Ahora puedo cumplir cualquiera de tus deseos”. La madre dijo: “Aún no, hijo mío.

Tengo tres deseos pero te los diré a su debido tiempo”. Al haber obtenido una posición aun más alta, después de un tiempo, Eeshvar Chandhra volvió a hacerle la misma petición a su madre.

Ella dijo: “Nuestro pueblo es pobre y no tiene una escuela. Por favor, establece una escuela aquí, de modo que los niños no tengan que ir a otra parte para recibir educación. Esa escuela será un ornamento para mí”. El hijo cumplió su deseo.

Más adelante, la madre reveló su segundo deseo. Quiso que Eeshvar Chandhra estableciera un pequeño hospital en el pueblo para servir a los aldeanos. Ella dijo que ése sería el segundo ornamento que quería de su hijo. Él estableció un hospital como su madre deseaba. En los años siguientes, Vidhyasagar ascendió a posiciones aún más eminentes, pero siguió siendo tan humilde y libre de vanidad como siempre. Le preguntó a su madre cuál era su tercer deseo. Ella le pidió que construyera un pequeño albergue para que descansaran los viajeros que pasaban por el pueblo. Vidhyasagar construyó un pequeño salón comunitario en el pueblo.

Las personas educadas de hoy se hinchan de orgullo debido a sus insignificantes logros educacionales. Fueron las enseñanzas de su madre las que hicieron que Vidhyasagar practicara la humildad.

Ni la penitencia, ni los rituales, ni los peregrinajes sirven para cruzar el océano de la existencia humana.

Sólo el servicio a los buenos puede hacer que uno lo atraviese.

(shloka sánscrito) El servicio es de suma importancia. Ayuda a promover la humildad y a fomentar la unidad de la humanidad. No se debe dar lugar a la ostentación. La verdadera devoción está libre de exhibicionismo.

Los niños deben reconocer la supremacía del amor maternal, que es igual al Amor Divino. Veneren y amen a las madres. Ése es el significado del Día de la Madre. Los padres son símbolos vivientes de Dios. Los hijos deben hacerlos felices.

Discurso pronunciado en el Sai Ramesh Mandap, el 6-5-1996.

El método más directo para lograr el éxito espiritual es Nishkama karma, la acción sin ninguna atención o apego al fruto de la misma, la acción como deber, la acción como dedicación, la acción como servicio.

—BABA