Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam del día 27 de octubre de 2022

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Cuando Dharmaja perdió su vasto imperio y tuvo que vivir en cavernas, en la cordillera del Himalaya, Draupadi le preguntó: «Señor, tú eres sin duda el supremo entre los que siguen sin desviaciones el camino del dharma; ¿cómo te ocurrió tan terrible calamidad?». Dharmaja respondió: «Draupadi, no lo lamentes. Mira esta cordillera del Himalaya. ¡Qué magnífica, hermosa y sublime! Es un fenómeno tan espléndido que lo amo sin medida. No me da nada, pero es mi naturaleza amar lo hermoso, lo sublime. La personificación de esta sublime belleza es Dios. Él es la única entidad digna de ser amada. Esta es la lección revelada por la búsqueda que los bharatiyas han realizado durante eras. Es por eso que lo amo. No deseo de Él ningún favor. No rezo pidiendo ningún beneficio. Que me tenga donde ama tenerme. La máxima recompensa por mi amor es su amor». Dharmaja comprendió que el amor es una cualidad divina y tiene que ser tratado como tal. Enseñó a Draupadi que el amor es la naturaleza espontánea de aquellos que están siempre conscientes del Atma. Sathya Sai (Vahini, Capítulo 1)