Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam del día 31 de julio de 2023

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La mente es influenciada por la pasión hacia el placer material y el engaño de la ignorancia, con los que persigue, a una velocidad sorprendente, los siempre evanescentes objetos del mundo. Debe ser conducida una y otra vez hacia ideales más elevados. Por supuesto, esto es muy difícil al principio, pero mediante un constante entrenamiento la mente puede ser domesticada; entonces se establecerá en el perpetuo disfrute del Om (el pranava). Se puede enseñar a la mente siguiendo los métodos de la persuasión suave, la promesa de alicientes atractivos, la práctica de retirar los sentidos del mundo exterior, la tolerancia al dolor y al esfuerzo, el cultivo de la sinceridad y la constancia, y la adquisición de equilibrio mental; es decir, sama, dama, uparathi, thithiksha, sraddha, y sama-dhana. La mente puede ser dirigida hacia Brahman y la constante contemplación de Brahman, mediante el estudio de los Upanishads, la adopción de la oración regular, el compartir con otros el éxtasis de los cantos devocionales y mediante la adhesión a la verdad. Muy frecuentemente, mientras progresa la meditación (dhyana), en la mente surgen nuevos deseos y propósitos. Sin embargo, no hay que desesperar; la mente puede ser vencida con la condición de que se tome muy en serio esta tarea y se siga una rutina regular de entrenamiento. Sathya Sai. (Jnana Vahini. Capítulo 6.)