Compañeros de peregrinaje (N. Kasturi) (1962)

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Compañeros de peregrinaje (N. Kasturi)

¡COMPAÑEROS DE PEREGRINAJE!

«Estoy aquí para ayudarles desde la primera lección hasta la última», dice Él. También dice: «He venido porque los sadhus y los sadhakas han llamado en agonía pidiendo luz y solaz». ¡Vengan, pues, escuchemos las palabras del Señor!

El poema incluido al comienzo de este libro le dará al lector una idea de la emoción con la cual las palabras de Baba embargan la mente al beber la dulzura, la simpatía y el sentido común que emanan de Él. Su télugu es sencillo y lleno de nectarina música, y lo que he podido captar en mi libreta de notas no es más que una débil, frígida y frágil impresión de esa poderosa y gángica corriente.

Benditos son aquellos que tienen la suerte de tocar el borde de su radiante túnica; por ello creo que ustedes, mis compañeros de peregrinaje que están a sus pies, en todas partes, bajo todos los climas y en todos los santuarios, en cualquier parte donde los buscadores se arrodillan con las manos elevadas o llaman con balbuceante voz y ojos anegados en llanto o se quedan de pie con temor reverencial ante las señales de su esplendor, se sentirán alentados al escuchar este eco de su voz, esta resonancia de su mensaje.

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba es el Sai Baba de Shirdi renacido exactamente ocho años después de su Mahasamadhi, como aquel Avatar del Señor lo había prometido. Ya desde muy niño Él daba señales de su advenimiento para salvar al mundo de la injusticia (adharma) y de la falsedad (asathya); en la escuela y después que la hubo dejado para anunciarse como el maestro de los maestros, Él era ya la encarnación del amor y de la sabiduría. Desde el día en que anunció que Él era «Sai Baba del apastamba sutra (sutra o código de apastamba) y del clan de Bharadwaja (Bharadwaja Gotra) que había establecido su hogar en Shirdi», Sathya Sai Baba ha curado, consolado y convertido a miles de aspirantes y ha derramado alegría, aliento y paz a su alrededor. Él declaró a la edad de catorce años que a partir de su trigésimo segundo aniversario estaría dedicado más a la enseñanza (upadesha) que a otra cosa.

Fiel a su profecía sobre sí mismo, Baba ha estado escribiendo y hablando con una generosidad que revela su gracia. He tenido la buena fortuna de asistir a la mayoría de sus discursos desde 1953 y también de traducir sus escritos al inglés para la revista Sanathana Sarathi (el eterno conductor). Éste es el primero de una serie de volúmenes con los discursos de Baba y espero que ustedes les darán buena acogida. Léanlo con frecuencia y estudien las preciosas enseñanzas que contiene. Son las palabras auténticas del Avatar de esta era.

También espero que estas páginas los conduzcan más rápidamente hacia Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. ¡Ojalá se saturen conmigo del amor, de la compasión y de la sabiduría que Él encarna y se transformen en un instrumento del gran plan que Él ha venido a desarrollar!

¡Animo y fe, fe y ánimo, amados compañeros! Y un día alcanzaremos a aquel a quien ahora llamamos por diferentes nombres y sentimos en diferentes formas.

N. Kasturti. Prashanti Nilayam, Navarathri, 1962.