Discursos dados por Sai Baba – 20. 12/10/69 La noche nueva

Discursos dados por Sai Baba

{SB 09} (30 de 35 discursos 1969)

20. 12/10/69 La noche nueva

( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 07 cap. 21 )

La noche nueva

12 de Octubre de 1969

Prashanti Nilayam

NAVARATRI

NAVARATRI ES EL festival que conmemora la victoria del bien sobre el mal. La personificación del poder divino (Parashakti) en sus varias manifestaciones: sátvica, como Mahasarasvati, rajásica, como Mahalakshmi, y tamásica, como Mahakali, pudo dominar las fuerzas del vicio, la maldad y el engaño durante la lucha de nueve días y, finalmente, el décimo día se conmemora la victoria con la ceremonia de adoración final.

Es un festival de acción de gracias. La gratitud es divina; la ingratitud, demoniaca. Pero mientras estén ofreciendo el homenaje de gratitud, deben también tratar de descubrir quién ha sido muerto y quién ha sido salvado y por qué. Los seis enemigos del hombre están consumiendo su fuerza vital, incrustados como están en su propia conciencia interna. Éstos son los demonios que deben matarse: la lujuria, la ira, la codicia, el apego, el orgullo y la envidia. Reducen al hombre al nivel de un demonio; deben ser dominados y transmutados por la suprema alquimia del impulso divino. Entonces, las nueve noches de lucha serán como una nueva clase de noche dedicada a la purificación de la mente y la iluminación del Alma, la noche descrita en el Gita como «el día del hombre mundano». Lo que está claro y es atractivo para el hombre ordinario carece de interés y es desconocido para el yogui; lo que está claro y es atractivo para el yogui carece de interés y es desconocido para el hombre mundano. ¡Ésa es la naturaleza de este desordenado mundo!

Celebrar esta nueva a la vez que novena noche (nava significa también nueve) en Prashanti Nilayam es en verdad una rara oportunidad, llena de maravilla y alegría, pues ésta es la Morada de la Paz, de la paz que se consigue cuando los seis enemigos han sido destruidos para siempre. La bandera de Prashanti que será izada ahora, es el símbolo de esta consumación: el sometimiento por el hombre de los seis enemigos, por un lado, y el encender dentro de él la Llama de la Sabiduría, instalada en el Loto del Corazón. Es la bandera del autodominio (swa raj), de la verdadera independencia, cuando ustedes pueden genuinamente proclamar ser el amo del reino más íntimamente relacionado con ustedes. Es la bandera que se agita en la brisa de la bienaventuranza, la bandera que anuncia la llegada del esplendor interno; es la bandera que anuncia el amanecer de la más alta sabiduría y de la más profunda paz.

El hombre está orgulloso de volar lejos por el cielo y hasta de llegar a la luna, pero es incapaz de vivir en paz consigo mismo o con sus vecinos. Su vida en la Tierra está llena de temor y ansiedad, ¡pero proclama sin vergüenza que él es el cenit de la creación! No sabe cómo apagar el fuego que arde dentro de sí, pero es capaz de destruir ciudades enteras con el fuego de las bombas.

El autodominio significa el pleno dominio de sus sentidos, mente e inteligencia, por medio del reconocimiento del Alma. No deben depender de otro para los servicios que muy bien pueden hacer ustedes mismos. ¿De qué sirve cansar a un sirviente para complacer sus deseos y estar ustedes sentados perezosamente en meditación? Ocúpense en hacer lo que deben, dedíquense a actos de adoración, hagan todo por la gloria de Dios, es mucho más fructífero que la «meditación» en la que están confiando. Del mismo modo que un termómetro indica el calor del cuerpo, su habla, conducta y comportamiento denotan sus aptitudes y actitudes mentales e indican cuán alta es la fiebre de mundanidad que los afecta; éstas deben ser sátvicas, sin la mancha de emociones tales como el odio o el orgullo. Hablen de manera apacible, promoviendo la paz en otros. ¿Cuál es la utilidad de la repetición del Nombre y de la meditación cuando su habla y su conducta no son siquiera humanos? ¿Cómo pueden esperar acercarse a lo divino si se revuelcan en el lodo de lo bestial? Éste es el primer día del Festival de Dásara, y así, resuelvan este día limpiar su mente de impurezas, para que puedan embeberla inspiración que él festival intenta transmitirles.

Los aspirantes a la paz mental deben también reducir el equipaje que tienen que cuidar, pues cuanto más equipaje tengan, más grande será la molestia. Las posesiones objetivas y los deseos subjetivos son ambos impedimentos en la carrera por la realización. Una casa llena de trastos y muebles viejos será oscura, polvorienta y, sin libre movimiento de aire fresco, será sofocante. El cuerpo humano también es una casa; no permitan que se llene de curiosidades, cacharros, basura y muebles superfluos. Dejen que la brisa de la santidad sople libremente por ella; eviten que la oscuridad de la ciega ignorancia la profane. La vida es un puente sobre el mar del cambio;’pasen sobre él, pero no construyan una casa encima.

Icen la bandera de Prashanti en el templo que es su corazón y sigan la prescripción que enseña: subyuguen a los enemigos que minan la bienaventuranza natural en el hombre, asciendan a la etapa del yoga en la cual las agitaciones sean calmadas y permitan que brille el esplendor de la Divinidad interna, el Alma, abrazando a todos para siempre.

Prashanti Nilayam

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