Discursos dados por Sai Baba – 50. 07/12/64 Un faro en la oscuridad

Discursos dados por Sai Baba

{SB 04} (52 discursos 1964)

50. 07/12/64 Un faro en la oscuridad

( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 05 cap. 1 )

Un faro en la oscuridad

7 de Diciembre de 1964

Hyderabad

Prashanti Vidvanmahasabha; 1° día

La razón por la cual esta tierra está hoy sumida en toda clase de aflicciones debe buscarse en nuestras propias acciones, conducta y relaciones con los demás, las cuales niegan la fe en la divinidad innata dentro de nosotros. ¿De qué beneficio puede ser lamentarse cuando caemos enfermos? Uno debe estar alerta y lamentarse cuan do se da el primer paso en el camino del deterioro de la salud. La ignorancia de las reglas de salud recogidas por la experiencia de generaciones es la causa básica de las enfermedades que afectan a la India. Los antiguos habían descubierto una cura hasta para la muerte misma y para el nacimiento, que es su acompañante. Ellos eran devotos del Vencedor de la Muerte, Shiva, no de la muerte, que hoy en día muchas naciones adoran en sus ansias de gloria.

Alabamos a nuestros antiguos visionarios pero descuidamos su herencia; reverenciamos los textos que compilaron pero despreciamos sus enseñanzas; exponemos sus doctrinas y descubrimientos pero nos negamos a practicarlos. Somos mendigos viviendo en una casa de oro. Desconocemos la verdad de que lo que nos rodea es el metal precioso. ¡Descúbranlo y serán salvados! Esto se llama prapta-prapti (obtener lo que ya existe). Este micrófono fue comprado en una tienda; no estaba en poder del hombre que lo deseaba. Pero la paz y la felicidad no son como este micrófono, no se pueden comprar en las tiendas; están en poder de los mismos hombres que las necesitan. Un amigo va a su cuarto en un momento en que ustedes desesperadamente necesitan di nero y le piden un préstamo; pero justo entonces, casualmente él empieza a leer un libro de su biblioteca y en las páginas halla un billete de diez rupias que ustedes habían guardado allí y ol vidado. Es su dinero, pero lo habían olvidado; no era visible; el amigo hizo que supieran de su existencia y los salvó de la vergüenza de tener que pedir un préstamo. Éste es un ejemplo de prapta-prapti.

Del mismo modo, el gurú (maestro) les revela el tesoro que tienen dentro. Pero, más que el gurú, guri (la meta) es lo esencial para alcanzar lo Divino. La persecución misma de esa meta despertará en ustedes la cualidad sagrada (satva guna) y debilitará el dominio de la pasión (rajas) y de la inercia (tamas) en su ser. La maldad es causada por tamas y la naturaleza humana es estabilizada por rajas, pero sólo la cualidad de pureza y serenidad (satva) garantiza la elevación del hombre a la Divinidad. Satva fertiliza las tendencias del hombre hacia lo superior; limpia la mente arrancando las ma las hierbas de la maldad. La verdad es la base de esa cualidad sagrada: la verdad en el pensamiento, la palabra y la acción, así como los actos en beneficio de otros.

La religión, dondequiera que se practique, quien sea que la haya fundado, establece reglas y lineamientos por medio de los cuales puede fomentarse esa cualidad sátvica de pureza y reducirse el impacto de las otras dos. Por lo tanto, es muy necesario que los creyentes en la religión difundan el conocimiento de estas reglas tanto por el precepto como por el ejemplo. Los cristianos y los mahometanos hacen este trabajo con gran entusiasmo; pero los seguidores del Sanathana Dharma (la Religión Eterna) no tienen fe en su excelencia, que es lo único que puede inducirlos a hablar de ella a otros y hacer que los escuchen.

Veo que muchos se avergüenzan de aceptar principios del Sanathana Dharma tales como las reglas que gobiernan las diferentes etapas de la vida (varnasrama), el logro de las buenas cualidades (vigraha-aradhana), etc. Mientras los aspirantes de Occidente encuentran valiosas fuentes de inspiración en los an tiguos textos del Sanathana Dharma y adoran a la India como un faro en la oscuridad, los hijos de la India admiran las nimias victorias en el campo de la investigación material que otros países han ganado.

Los Vedas y los Shastras son como los dos ojos de la Madre India; al descuidarlos a ambos, su visión está disminuida y dañada.

Su visión podrá recobrar su claridad y nitidez solamente cuando los Vedas y los Shastras entren en la vida de sus hijos. Entonces los hijos tendrán fe en el Supremo y en su destino de la unión final con él. Esto los hará verdaderos devotos, pues entonces estarán dedica dos a alcanzar su verdadera meta.

Cuando Narada, una vez, le dijo al Señor que la Tierra era lo más grande de la creación, surgió la duda de por qué el océano ocupaba más de las dos terceras partes de ella y, a pesar de eso, lo había bebido el sabio Agastya, que no es sino una simple estrella en el vasto firmamento. ¿Podemos entonces considerar al cielo como lo más magnificente en la creación? No, pues el Señor, como Trivikrama, cruzó el cielo con uno solo de sus pies.

Sin embargo, el mismo Señor que encierra a las tres regiones es aprisionado por el devoto en su corazón. Por eso se decidió que el devoto era lo más excelso en la creación. Tal es la gloria del devoto, una gloria que se le confiere por su atento estudio y práctica de los Shastras (escrituras, códigos morales).

Ahora los Shastras son descuidados porque las personas desconocen la dulzura y la luz que pueden adquirir a través de ellos.

Son condenados como anticuados, “aguafiestas”, excesivamente restrictivos y reaccionarios. Pero esto no es otra cosa que la condena, por parte del paciente, del doctor y de la medicina que lo puede curar. El paciente sufre de ansiedad, temor, desesperación, cobardía, codicia, envidia y la consiguiente debilidad de cuerpo y mente. Los Shastras pueden conferirle paz, valor, confianza, contento y cordialidad, si sólo diera el primer paso de obedecer a sus dictados. La primera lección que enseñan es la inmanencia de Dios. Dios está en el corazón de cada ser y, así, debemos amarnos los unos a los otros como amamos a Dios. Él reside en nuestro propio corazón y por lo tanto no hay necesidad de temer ni desesperarse.

¿Cómo pueden odiar a otro si el Dios que adoran está en él tam bién? ¿Cómo pueden codiciar su riqueza, competir con él o ser sordos a sus ruegos?

El cuerpo es el tabernáculo de Dios, el carruaje en el cual él está tentado con toda su majestad. No se identifiquen con el cuerpo y sus modificaciones y transformaciones. Ustedes son el Atma y, por lo tanto, están por encima de estas afecciones del cuerpo.

Limpien sus mentes de tentaciones y de los dogmas de la ignorancia; libérenlas de polvo para que Dios pueda reflejarse en ellas. A Dios le importa más el motivo detrás de la acción, el ideal que incita el esfuerzo, bhava (el sentimiento interno), no bahya (lo externo, la ostentación). El orfebre que compra la estatuilla de oro ofrece igual suma por cada gramo de oro, así esté en la corona, el pie o la cabeza de la estatua. Dios también dice: «Yo me fijo en la profundidad de su sed por mí, no me importa qué forma elijan para adorar».

Esta Gran Conferencia de Sabios (Vidvanmahasabha) de Prashanti ha sido organizada para enseñar a los hombres este sendero y este esfuerzo, para revitalizar este peregrinaje que está siendo rápidamente aplastado por degradantes viajes al desierto.

Los sa bios están declinando rápidamente en número e influencia.

Deben ser respetados y alentados. No me digan que esto es una tarea tan difícil. No les estoy pidiendo que mejoren su nivel de vida; lo que quiero es que ustedes eliminen el temor que ellos sienten de que su sabiduría es una carga. Úsenlos para aprender lo esencial del Sanathana Dharma y ellos se sentirán felices y contentos.

Su autoestimación se verá así justificada y vivirán en paz, sino en la abundancia.

Cualquier buena acción hecha con sinceridad será recompensada.

Cuando la hagan, no tengan la mira puesta en la recompensa; esto será suficiente. Es natural que est
én agitados por las nubes oscuras que están apareciendo en el cielo de la India, pero la oración a Dios y la constante recordación de su gracia se llevará toda ansiedad. No hay más sostén que Dios en tiempos de extrema necesidad.

Conocerlo, apegarse a él, fundirse en su inconmensu rable esplendor, ésa es la más alta meta del hombre. El gobernador, el primer ministro y los otros funcionarios que están aquí, diseñan y ponen en ejecución varios planes para mantener nuestro cuerpo libre de enfermedades y nuestros cerebros agudos y hábiles, pero la mente debe ser cuidada por nosotros mismos.

Hyderabad, 7-XII-64, Prashanti Vidvanmahasabha; 1° día