El mejor tónico (21/09/1960)

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( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 01 cap. 28 )

El mejor tónico

21 de Septiembre de 1960

Prashanti Nilayam, Hospital Sathya Sai

La peor enfermedad es la ausencia de paz. Si la mente tiene paz, el cuerpo también tendrá salud. Así, cualquiera que desee buena salud debe poner atención a las emociones, sentimientos y motivos que animan al individuo. Lo mismo que mandan a lavar su ropa, tienen que lavar la mente y quitarle la mugre una y otra vez; de otro modo, la mugre se acumula y forma un hábito, se incrusta, y será muy difícil a la lavandera quitarlo, también dañará la ropa. Debe ser un acto diario; deben cuidarse de que no se acumule suciedad en la mente; o sea, deben andar en tal compañía que eviten lo sucio. La falsedad, la injusticia, la indisciplina, la crueldad, el odio, éstos son los que ensucian. La verdad, el deber, la paz y el amor, éstos son los elementos limpios. Si inhalan el aire puro de estos últimos, su mente estará libre de bacilos nocivos y estarán mentalmente robustos y físicamente fuertes. Como decía Vivekananda, ustedes deben tener nervios de acero y músculos de hierro. O sea, deben tener esperanza, alegría y felicidad como un propósito inquebrantable, y dejar a un lado la desesperación y el desaliento.

Su corazón debe ser como el cristal, con la luz espiritual dentro iluminando el mundo de afuera; el mundo de afuera reacciona ante los impulsos internos y los hace inclinarse al servicio, la simpatía y la ayuda mutua. Ahora, la gente lee y estudia toda clase de textos vedánticos ininteligibles y lucha con comentarios y notas y traducciones para captar su sentido. Se los están tragando; pero la poción no baja hasta llegar a afectar al corazón. No es traducida a la práctica. Las verdades de los Vedas se ponen en exhibición pública como en un teatro, donde se llevan trajes apropiados que se quitan en cuanto el actor sale del escenario. No se adhieren a ellos todo el tiempo ni derivan la beatitud suprema (atmananda) que pueden dar.

Es principalmente cuestión de adoptar una disciplina cuidadosamente regulada y oportuna; no se puede obtener trabajando a ratos; deben ascender escalón tras escalón usando cada peldaño como punto de apoyo para el siguiente. En la actualidad no hay modo de vida sistemático de acuerdo con ningún principio conocido; esto es cierto en el estudiante, el jefe de familia, el ama o el amo de la casa. Las virtudes deben cultivarse en el hogar; cada miembro compartiendo la alegría y el dolor de los demás, y cada uno buscando oportunidades de ayudar a los demás. Hay que adherirse a esta actitud para que se pueda convertir en carácter. ¿Cómo puede llenarse un envase metido en el agua con el pico hacia abajo? Hay que voltearlo para que reciba los buenos impulsos. Tienen que aprender cada lección por el estudio sistemático; sólo la aplicación y el esfuerzo darán el éxito.

En todo esfuerzo, si confían en un poder supremo que está listo para venir en su ayuda, el trabajo se hace fácil. La confianza en el Señor, fuente de todo poder, viene de la devoción. Cuando viajan en tren, sólo tienen que comprar el boleto, abordar el vagón adecuado y tomar un asiento, dejando el resto a la locomotora. ¿Por qué han de llevar la cama y el baúl en la cabeza? Así, pues, pongan su confianza en el Señor y sigan adelante lo mejor que puedan. Tengan fe en el Señor y en su gracia; traten de ganarla usando la inteligencia y la conciencia con las cuales Él los ha provisto.

Todos se han reunido aquí para celebrar cuatro años de vida de este Hospital Sathya Sai Baba. Aprovecho para decirles que lo mejor y lo más sabio que pueden hacer es tratar de no enfermarse. El doctor leyó en el informe que este año el número de pacientes externos y pacientes internados, así como el número de operaciones, fueron mayores que el año pasado, como si esto constituyera señal de progreso. No creo que esto hable bien de la gente de aquí ni de su sentido de los valores. El hospital debe irradiar medidas preventivas también y tratar de educar a los campesinos en los métodos para evitar la enfermedad. Desarrollen autoconfianza; ese es el mejor tónico. Nacieron porque fallaron en ciertas materias; hay algún resto de experiencia que deben adquirir para terminar el curso. Si se convencen de que su verdadera naturaleza es el atma, entonces habrán terminado el curso y habrán sido aprobados.

Para llegar a esta etapa, deben empezar por cultivar el sentimiento de hermandad con todos los seres; esto se llama Sarvasamanabhava. Es muy difícil de lograr; pero es la única forma de ver el atma que está en todos. Por ejemplo, una persona con ese sentimiento no podrá ser feliz matando animales para comérselos o cazarlos. ¿Por qué han de ir a buscar al animal en su cueva, esperar que salga y ponerle trampas para derivar placer matándolo? Deben cultivar el amor hacia todos los seres a fin de que puedan ver al atma, la única realidad, subyacente en todos (Sarvabhuthantaratma). El Atma es omnipresente; no crean que se encuentra sólo en personas que pertenecen a ciertas castas o colores o credos; o que es de un tamaño grande en las personas gordas o de una naturaleza brillante en la gente rica. Es siempre sath, chith y ananda (ser-conciencia-bienaventuranza) en cada quien. Debe hacerse mucho sadhana o práctica espiritual para llegar a esta perspectiva.

Pero pueden empezar con las cosas pequeñas. Pueden empezar evitando causar molestia a los demás, ¿no es así? Aun cuando no sean capaces o no quieran servir a los demás, por lo menos si desisten de causar daño, ese es ya un servicio meritorio. Por ejemplo, tomen las palabras que ustedes hablan, o vak. Siempre digo que vaksuddhi o la limpieza de las palabras lleva a manosuddhi o la limpieza de la mente. Es por esto que insisto en una conversación tranquila, suave, sátvica y parca, sin ira ni acaloramiento ni odio. Esta conversación no causará ninguna disputa, ni elevación de la tensión arterial ni tumulto. Promoverá el respeto y amor mutuo. Luego, no se rían cínicamente del bien que hacen otros o del sadhana de otros. Indagar sí, pero no insultar. Respeten la sinceridad del otro; respeten también a los mayores y a los hombres con más experiencia que ustedes. En compañía, compórtense de buena manera, derramando fraternidad y alegría en todo su alrededor.

Luchen por la felicidad de la comunidad y de la raza humana. Oren porque todos los hombres en todas partes puedan tener paz y abundancia. Estén ansiosos por hacer el bien y sean buenos.

Siendo ésta una reunión relacionada con el hospital, debo decirles también algo acerca de otras cosas. Al regular su dieta y evitar ciertos malos hábitos, pueden preservar su salud. Una comida moderada (y de tipo sátvico), promoverá el equilibrio mental y también la felicidad física. La mesura en la comida ha de ser siempre bienvenida. Mucha gente consume más que la cantidad necesaria de alimentos ricos y deben practicar la moderación. Si no fuman, escapan de un número de enfermedades que son consecuencia de esta práctica rajásica. Cualquier intoxicante o estimulante es dañino pues perturba el curso apacible de la naturaleza. La moderación en el alimento, la moderación en el habla y en los deseos y ocupaciones; el contento con lo poco que se puede obtener por el trabajo honesto, el ansia de servir a los demás y de impartir alegría a todos; son éstos los más poderosos de todos los tónicos y preservativos de la salud conocidos de la ciencia de la salud, el eterno Ayurveda.

Prashanti Nilayam, Hospital Sathya Sai, 21-09-1960.