Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam del día 6 de octubre de 2023

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La vida humana es efìmera, como una burbuja de agua. Nadie sabe en qué momento estallará esta burbuja. Las personas sufren decepciones en la vida porque consideran el cuerpo como permanente. Por eso, los Upanishads nos hacen a todos el llamamiento: «¡Levántate! ¡Despierta! ¡No te detengas hasta haber alcanzado la meta!». Exhortan a las personas a despertar del pesado sueño de la ignorancia, visualizar el amanecer de la sabidurìa (prajnana) y fomentar la cualidad humana. Hoy la gente adquiere el conocimiento de los Vedas, emprende prácticas espirituales, obtiene conocimientos científicos y realiza investigaciones e indagaciones, pero aun así no son capaces de saber quiénes son. Enfrentan muchos problemas porque no comprenden su propia realidad. No somos meramente humanos, aunque tenemos el cuerpo de humanos. Nuestra realidad es el Atma, que está entronizada en el cuerpo. En cuanto al cuerpo, somos solo humanos, pero desde el punto de vista del Atma, somos divinos. El cuerpo es el templo de Dios. Consideren al cuerpo como un templo. ¿Cuándo se puede llamar al cuerpo un templo? Se lo puede llamar templo cuando Dios está en él. Sin Dios, no puede ser un templo. En este cuerpo, Dios está presente en la forma del eterno Atma. Sathya Sai (Discurso, 7 de abril de 1993)