Limites que liberan (20/05/1974)

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( Impreso en castellano en Mensajes de Sathya Sai, Tomo 09 cap. 13 )

Límites que liberan

20 de Mayo de 1974

Brindavan

Esto es Yagna (sacrificio), un ritual sagrado. Los participantes de este “sacrificio” pueden considerarse recompensados si adquieren dos beneficios del mismo: comprender la verdadera condición de Prakrithi (Naturaleza) y visualizar el verdadero sendero del esfuerzo espiritual. Los estudiantes y maestros que han venido desde los rincones más lejanos de este país y de más allá de los mares son los sacerdotes oficiantes; tienen que estar atentos y con atención plena, para que el Yajna no sea empañado por la pereza, la rebeldía. En el fuego del sacrificio es habitual derramar ghee (manteca clarificada) y una variedad de artículos preciosos como ofrenda. Pero, aquí, en el fuego de este Yajna, los invoco a ofrecer vuestro egoísmo y falso orgullo.

Este Yajna necesita dos ritos ceremoniales: fijar vuestra mente en la verdad más elevada y expandir vuestra compasión y amor para que así puedan abarcar a todos los seres vivos y activarlos a ustedes hacia el verdadero servicio.

Pues la Vida es un trayecto desde la posición de “YO” hacia la posición de “NOSOTROS”, desde el singular al plural, desde el Uno encarcelado hacia el Uno liberado, quien es visto en los Muchos. La visión del Uno, inmanente en los Muchos, es la realización de todos los años de la vida de uno. Esta es la enseñanza contenida en los antiguos textos y escrituras. Pero éstas han sido olvidadas, desde que las mentes de las personas de este país fueron conquistadas por la Civilización Occidental.

Cuando sucedió esto, la meta de la vida se convirtió en amasar dinero y no en la conciencia del Ser.

El hombre tiene en él una chispa de lo divino.

Lo que tiene que ser ganado no es el dinero, sino la virtud.

Los medios de sustento son buscados y recolectados por las aves y las bestias; no hay nada especialmente humano en esta persecución. Cuando la inteligencia es utilizada para la adquisición de alimento y comodidades físicas, el hombre está perdido en persecuciones animales. La vida humana es mucho más significativa que la de las aves y las bestias. El hombre tiene en él una chispa de lo Divino; su cuerpo es el templo de Dios.

Por eso él debe vivir de forma tal que la Divinidad innata se exprese a través del Amor, a través del servicio a los demás y a través del reconocimiento de la Presencia Constante de Dios en él y alrededor de él. Cuando el hombre dedica sus habilidades para buscar alimento, se aleja de la luz que brilla dentro de él, el Atma.

El hombre consume como alimento a muchos seres vivos, plantas, huevos, pescados, vacas, ovejas, etc. Éstos nacen como seres humanos a causa de este acto de consumo. Pero ya que no han tenido la educación que puede revelarles el Dios interior, vegetan o permanecen brutos, sin el adecuado pasaporte para elevarse más alto que la condición humana en la cual han sido ubicados apresuradamente. Como la mayoría de los hombres, ruedan desde el útero hacia la tumba, esclavos encadenados a los sentidos y a las enfermedades que la esclavitud trae inevitablemente en su séquito. No se encuentren satisfechos con la esclavitud, anhelen alcanzar el Sol del Esplendor, la Fuente de la Sabiduría Perfecta.

Procuren asimilar nuestra antigua cultura.

El hombre no discierne y descubre la excelencia especial de su propia fe, cuando es comparada con la fe de otros, o la diferencia entre sus creencias y religión, y las creencias y religión que aprecian otros. No evalúa su punto de vista, a la luz de los puntos de vista y actitudes de los demás. No sopesa sus actos y los juzga como valiosos o desechables. Los videntes y sabios de la India han puesto énfasis en la disciplina y prescribieron medidas para alcanzar este fin. Pero ahora los indios no tienen conocimiento de esta disciplina o de su valor.

Como consecuencia, los hijos y las hijas de la India lamentablemente se callan cuando los cínicos y las críticas cegatas desacreditan su antigua cultura y apuntan con el dedo de menosprecio a lo que ellos consideran como absurdos e inconsistencias. No se junten con tales personas en su campaña de difamación. Por otra parte, procuren asimilar la cultura y anhelen experimentar la Bienaventuranza que promete. Es realmente una gran vergüenza que las personas que se llaman a sí mismas indias, no estén suficientemente informadas o suficientemente experimentadas como para silenciar a los oponentes y difamadores de la Cultura India.

La falta reside en el sistema de educación que no les da un destello hacia la gloria. Ahora el país está hundido en el temor y la cura está en vuestra comprensión de los remedios prescriptos en los antiguos textos, practicándolos y propagándolos. Ustedes ahora están siendo alejados por personas que no conocen las verdaderas características de esa Cultura. Y las ideas que ustedes tienen sobre las epopeyas y los Puranas (historias mitológicas), los Sastras (ciencias espirituales) y los Vedas (sagradas escrituras de los hindúes) están deformadas por los prejuicios que estas personas han implantado en ustedes. Por ejemplo, la historia de la Virgen María, que da nacimiento a Jesucristo, es aclamada como una evidencia de Voluntad Divina, pero ustedes, que aceptan esta interpretación, no pueden afirmar que el nacimiento de Karna por la Virgen Kunthidheva es igualmente una evidencia de la misma Voluntad Divina. Están llenos de disculpas y se sienten avergonzados cuando el hecho del nacimiento de Karna como resultado de la Voluntad Divina es tergiversado y dado vuelta por los así llamados eruditos de hoy.

Los estudiantes son lamentablemente deficientes en conocimiento general.

Las personas que son completamente ignorantes no tienen dudas o recelos; aquellos que son totalmente sabios tampoco tienen dudas o recelos. Es la variedad necia de eruditos y estudiantes que caen en las trampas tendidas por los prejuiciosos y pervertidos. Tenemos la esperanza de que vuestro contacto con la mente madura, la enseñanza inteligente y los corazones repletos de experiencia de aquellos que vienen a hablarles durante el curso de este Campamento, fortalecerá la resolución y los entusiasmará a fomentar y a apoyar los principios subyacentes de la Cultura India.

La educación no debería apuntar meramente a que los estudiantes conozcan un montón de libros. Debería insistir en la asimilación de la esencia de la enseñanza que ellos elaboran.

Ahora, los estudiantes dirigen todos sus esfuerzos a adquirir más y más conocimiento de tan sólo una rama del aprendizaje.

Por lo tanto, son lamentablemente deficientes en el conocimiento general y no son capaces de adaptar su comportamiento o conducta y sobrevivir a los caprichos de la fortuna.

El Ministro Ghorpade se refirió a la relación entre Ciencia y Religión. Por supuesto, la ciencia tiene que desarrollarse más y más, pues la ciencia hace más cómoda la vida. Le ha dado al hombre muchos artículos que hacen la vida más vertiginosa, más entretenida y más estandarizada. Pero el problema es que mientras la Ciencia y la Tecnología han avanzado a grandes pasos, el hombre no ha aprendido el arte de utilizarlas de la manera correcta. Le ha dado licencia a la Ciencia y a la Tecnología para complacer sus deseos sensuales, y de ese modo ha degradado su categoría y condición.

La humanidad y la divinidad coexisten como inseparables.

Deben evitar este error. En este período de edad, cuando vuestra inteligencia, vuestra atención, vuestra conciencia, están todas en buena condición, deben aprender cómo mantener vuestros impulsos bajo control y dominar los sentidos que tienden a ponerlos en senderos equivocados y corrompidos. Cuando el deseo por el placer supera a vuestra razón y a vuestra bondad innata, sólo les queda la figura y la forma de un ser humano, no tienen derecho a ser llamados seres humanos.

La humanidad y la Divinidad coexisten como inseparables; son los polos negativo y positivo que tienen que estar juntos para producir el calor del amor y la luz de la sabiduría. Una vez que hayan establecido vuestro Ser en el Ser Superior, no se perderán más; entonces podrán deambular libremente en las áreas de lo Irreal. Si no han experimentado al Ser como una chispa del Ser Supremo, vuestro deambular será tan infructuoso como el senderismo que realizan los animales por instinto.

Por eso, traten de transformar la humanidad con la cual están dotados en la Divinidad, que es vuestro verdadero núcleo.

El Universo es el cuerpo de Dios; cada partícula en él está llena de Dios, de Su Gloria, de Su Poder, de Su Misterio. Entiendan que Dios es la Verdad interior en toda cosa y en todo ser. Él es Verdad, Él es Sabiduría, Él es Eterno. Sean humildes ante las evidencias de Su Poder y Majestad.

Es el Dios adentro de ustedes quien los guía y los protege.

Tenemos el ejemplo de Hiranyakashipu, el padre de Prahladha.

Él era depositario de un enorme conocimiento. Había obtenido formidables habilidades mediante su entusiasmo y sus esfuerzos. Estaba tan orgulloso de sus logros que negaba a Dios y declaró que no tenía necesidad de Él. Pero llegó un día en que incluso él tuvo que gritar y clamar por Dios. Así también puede ser que ustedes nieguen o rechacen a Dios, por ignorancia o perversidad, pero llegará un día en el que tendrán que orar por Su Compasión.

Ustedes son Dios en realidad. Es el Dios en ustedes quien los guía y los protege. Cuando niegan a Dios es equivalente a que argumenten: “He nacido de una mujer estéril”, o que muy estrepitosamente aseguren: “¡Soy irremediablemente mudo!”.

Es tan absurdo como negarse a ustedes mismos. Esta gran Verdad está bien explicada en las escrituras de este país, y cada uno de ustedes tiene el derecho de conocer esta herencia.

Los videntes de este país han marcado los límites y los lineamientos a ser respetados por los hombres aspirantes. Los Vedas dan estos requerimientos: Maathru dhevo bhava; pithru dhevo bhava, aachaaryo dhevo bhava, Sathyam Vadha; Dharman Chara (Reverencien a vuestra madre como Dios; Reverencien a vuestro padre como Dios; Reverencien a vuestro Maestro como Dios; Hablen la Verdad; Actúen Rectamente). Estos cinco son como los aires vitales que sostienen al cuerpo del hombre.

Crean en ellos como tales; tengan la inconmovible fe de que han sido establecidos para vuestro progreso material y espiritual.

Practiquen estos preceptos sinceramente y sin disminución.

Esto les asegurará éxito en vuestro peregrinaje desde la humanidad hacia lo Divino.

Si reverencian a vuestros padres hoy, vuestros hijos los reverenciarán a ustedes en los días venideros; pues el presente le da forma al rostro del futuro, como él lo fue, en su momento, formado por el pasado. Es por eso que siempre insisto: “Sean Buenos, Vean lo Bueno, Hagan lo Bueno; este es el camino hacia Dios”.

El placer no es más que el intervalo entre dos sufrimientos.

Cuando regresen a vuestros lugares después del Curso de Verano, cada uno de ustedes debe estar equipado con el conocimiento de esas cinco disciplinas y el fervor de practicarlas en vuestras vidas diarias. Concentren vuestra atención tiempo completo en esta tarea; que no les preocupen los inconvenientes, el cambio de dieta o la regulación del juego y del entretenimiento.

Soporten estos obstáculos y reglas, paciente y alegremente.

La vida es tanto más dulce debido a estas restricciones y límites.

Encontrarán muchos obstáculos en la vida, pero no se dejen descorazonar por ellos. El placer y el sufrimiento se alternan en la vida; de hecho, ¡el placer no es más que el intervalo entre dos sufrimientos! Y eso la hace grata y digna. Tengan al futuro siempre en vista y soporten el sufrimiento ahora, para que así puedan hacerle frente con audacia cuando les acontezca más adelante en la vida. Thyaga (sacrificio desinteresado) es el verdadero Yoga (divina comunión); renuncien y conviértanse en amos de ustedes mismos. Bhoga (placer) origina roga (enfermedad); la indulgencia es la causa de la enfermedad.

Traten a todos los que están compartiendo este Campamento con ustedes como hermanos y hermanas. Recuerden siempre la hermandad del hombre y la paternidad de Dios. Las personas hablan elocuentemente estando sobre los estrados frente a grandes concurrencias: “¡Hermanos y Hermanas!”. Pero, ¿están listas para dividir sus pertenencias entre los hermanos y hermanas? Por supuesto, no necesitan ir tan lejos como eso; pero deben reconocer el único Principio Divino que anima todo. Cuando son inspirados por esa creencia, seguramente vuestros ojos y oídos se negarán a notar deficiencias y distorsiones.

Vuestras manos se negarán a comprometerse en actividades viles; vuestra lengua no se manchará por la conversación vil; vuestra mente no se deleitará en ideas y pensamientos viles. Estén resueltos a alcanzar y mantener esta pureza de pensamiento, palabra y acción.

Ese es el mensaje central de la Cultura India que les será explicado en todas sus interesantes facetas por los oradores que han respondido a la invitación de los Organizadores.

Brindavan, 20/5/1974.

El mensaje de la “Paternidad de Dios y la Hermandad del Hombre” que proclamó Jesucristo hace 2000 años, debería convertirse en una fe viviente para el logro de la verdadera paz y de la unidad de la humanidad.

La unidad de toda la creación afirmada por los antiguos videntes y sabios debe expresarse en un amor trascendental que abarca a todas las personas a pesar del credo, comunidad o idioma.

Sri Sathya Sai