Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam 11-08-2019

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Una vez, un gran pintor se ofreció a realizar un fresco en la pared del palacio. Con él vino otro pintor que declaró que pintaría, en la pared opuesta, cualquier pintura que dibujara el gran artista, ¡incluso si las cortinas lo ocultaban de su vista y el tema del fresco se mantenía en secreto! A ambos les fueron encargadas las tareas que ofrecían. ¡El segundo pintor terminó su obra en el mismo momento en que terminó el primero! El príncipe llegó al salón en el cual una gruesa cortina separaba a los dos artistas. Luego de admirar el fresco, ordenó que se quitara la cortina, y ¡he aquí!: en la pared opuesta al fresco, ¡había un duplicado exacto de ese laborioso cuadro! ¡Exacto, debido a que el pintor pulió la pared convirtiéndola en un gran y fino espejo! ¡Limpien sus corazones, déjenlos puros y suaves para que la gloria del Señor se refleje allí y el Señor pueda ver Su propia imagen en ellos! Discurso de Shivaratri, marzo de 1963.