Mensaje de la Pizarra de Prashanti Nilayam del día 6 de diciembre de 2022

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Si se considera al cosmos inerte y desprovisto de consciencia, algunos podrían aducir entonces, por qué es tan tentador y atractivo: de ser inerte y opaco, estaría siempre justamente así. No. Esta visión es incorrecta. Dios es la causa eficiente, como así también la causa material del cosmos. Él mismo se ha convertido en todo esto. Él es la verdad profunda y superficial, y por lo tanto Él es la luz que ilumina y revela, que atrae y muestra. Por sí misma, la harina no es bienvenida por la lengua; añadirle azúcar la hace sabrosa. De la misma manera, toda vez que en el cosmos se manifiesta un encanto, una atracción o un esplendor, se trata del Espíritu cósmico (el Paramatma) que se pone en evidencia, y nada más. Los Vedas dejan esto bien en claro. Como afirman los textos védicos, el Espíritu cósmico crea, abriga, fomenta y sustenta al cosmos, y finalmente lo induce a fundirse en Él. El Espíritu cósmico es el único creador, el único disfrutador, y el único protector y amo. Esta es la proclama contenida en los Vedas. Sathya Sai (Sutra Vahini, Capítulo 9)