Onam: el mensaje del sacrificio (16/09/1994)

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Onam: el mensaje del sacrificio

Auditorio Purnachandra

día de Onam

Los árboles dan frutos para el beneficio de la humanidad

sin ningún motivo egoísta.

Los ríos llevan agua para ayudar a otros.

Las vacas dan leche para el bien de otros

sin ningún rastro de egoísmo.

El cuerpo humano es dado

con el propósito de ayudar a otros.

¡Encarnaciones del Amor! El cosmos entero es un escenario para la obra de Dios. No debe haber ningún sentimiento de odio entre los seres humanos porque la Conciencia Divina está presente tanto en el individuo como en la sociedad. Esta Conciencia Divina denominada Chaitanya no carece de propósito. El propósito primordial del nacimiento humano es manifestar la Divinidad interna. Cuando el hombre está lleno de ego, él se entrega a pensamientos y acciones malos, mientras que hará buenas acciones cuando sea consciente de la Divinidad interna. La vida humana se compone de virtud y vicio, de odio y amor. La causa fundamental de todos los problemas es Raga y Dvesha (el apego y el odio). Esto ha hundido a la humanidad en la miseria desde tiempos inmemoriales.

El hombre debe aprender a equilibrar sus sentimientos

Lo bueno y lo malo coexisten siempre. Sin dolor uno no puede disfrutar el placer. Sin oscuridad uno no puede sentir el valor de la luz. El hombre debe aprender a disfrutar las dualidades de lo bueno y lo malo, el dolor y el placer, en moderación. El alimento consumido en exceso causa indigestión. Si es insuficiente el resultado es el hambre. El hombre incluso puede tener ego en una medida limitada. Si él equilibra sus sentimientos puede tener paz y felicidad.

Kashyapa y sus dos esposas, Dhiti y Adhiti, eran los padres de Asuras (demonios) y Devas (semidioses). Indra, el rey de los Devas fue a la guerra contra el rey de los Asuras, ya que en aquellos días era una práctica común que un rey invadiera el reino de otro para obtener territorio adicional. Mahabali venció a Indra en la guerra, procedió a anexar el territorio de Indra y ocupó su capital, Amaravati. Kashyapa había ido a los Himalayas a realizar ascetismo. Adhiti sentía un gran pesar y se lamentaba por la derrota de su hijo Indra. Kashyapa se acercó a ella mientras lloraba. Instantáneamente, él pudo reconocer la causa de su pesar gracias a la percepción divina que había adquirido como resultado de su ascetismo. Consoló a su esposa, Adhiti, diciéndole que nada ocurre en el mundo sin la voluntad de Dios y que las personas deben continuar cumpliendo con su deber. Él le pidió que le orara al Señor Narayana y le enseñó un Vrata (ritual) a ser seguido estrictamente, conocido como Payovrata (ritual de la leche). Tiene que ser observado a partir del duodécimo día de la mitad brillante del mes Kartika (Shuklapaksha Dhvadhasi). Ella observó el vrata según lo prescrito. La plegaria sincera de un devoto jamás será pronunciada en vano. Como llevó a cabo el vrata con un corazón piadoso, Narayana apareció ante ella y le informó que Él mismo nacería de su vientre y ayudaría a Indra. Adhiti se sintió muy feliz y, tal como le había dicho el Señor, ella dio a luz a un hijo de raro resplandor el duodécimo día de la mitad brillante de la luna de Bhadrapadha. Ese niño era Vamana murti. Incluso de niño Él demostró Su poder divino realizando obras maravillosas.

Vamana se acerca al emperador Bali

Mahabali estaba realizando el Ashvamedha Yajna (sacrificio del caballo). Él ya había realizado anteriormente cien yajnas de ese tipo. Él declaró que le daría cualquier cosa a alguien que le pidiera algo durante este yajna. Vamana llegó al Yagashala. Mientras Él se les acercaba, los sabios reunidos allí percibieron la extraordinaria forma refulgente del muchacho. Mahabali se adelantó para recibir al muchacho Brahmana con todos los honores tradicionales y le dio un asiento eminente acorde con la condición de una persona santa. Bali le dijo: “Maestro, es mi buena fortuna que hayas elegido honrarme con tu presencia. Cualquier cosa que desees, estoy aquí listo para cumplirla”. Vamana sonrió y dijo: “No necesitas darme nada muy grande. Es suficiente si me das la extensión de tierra que cubran tres pasos míos”.

Al oír esto, el preceptor de Bali, Shukracharya, que podía ver el futuro, le dijo a Bali que quien había venido para pedirle un regalo no era un joven Brahmana ordinario sino el Señor Narayana mismo, que había asumido esta forma. Le aconsejó a Bali que no le prometiera nada al muchacho. Sin embargo, Bali era un rey que jamás se retractaba de su palabra dada y le dijo a su Gurú que jamás rompería su promesa. Estaba decidido a darle a Vamana cualquier cosa que él quisiera, pues romper la palabra dada era un pecado y él tenía que cumplir su promesa. Shukracharya insistió en que no debía satisfacer la demanda de Vamana pues Él había venido para privar a Bali de todas sus posesiones. Le dijo que Vamana en realidad no necesitaba nada pues todo estaba en Sus manos.

No obstante, Bali, decidido a honrar la palabra dada a Vamana, le pidió perdón a su Gurú por no aceptar su consejo. Anteriormente, al ir a la guerra con Indra, Bali se había postrado a los pies de su preceptor, Shukracharya y, siguiendo su consejo, realizó el Vishvajit Yajna, gracias al cual obtuvo armas muy poderosas. Sólo gracias a la ayuda de Shukracharya él fue capaz de vencer a Indra. En esta ocasión, Bali no estaba dispuesto a seguir el consejo del mismo preceptor. Shukracharya maldijo a Bali diciendo: “Como no has escuchado las palabras de tu Gurú, serás reducido a cenizas”. Bali se mantuvo firme y respondió: “Estoy dispuesto a enfrentar cualquier consecuencia, pero no me retractaré de mi palabra dada”.

Después de expresar esto, le dijo a Vamana que midiera los tres pasos de tierra según su deseo. Todos los intentos de Shukracharya por disuadir a Bali de ofrecer la tierra que Vamana deseaba resultaron inútiles. Bali le dijo a su Gurú: “Prana (la vida) y Mana (el honor) son como los dos ojos de una persona. Incluso si se pierde la vida, el honor debe ser protegido. Teniendo en cuenta que aquel que ha venido ahora es el Señor mismo, yo seré el más afortunado pues el Señor, que es quien da todo a la humanidad, está pidiéndome algo a mí”.

Bali era un ejemplo de sacrificio supremo. Él sacrificó todas sus posesiones y se sacrificó él mismo ante Dios. Bali dijo: “La mano del Señor, que da Abhaya (bendiciones llenas de gracia) a todos, se ha extendido para tomar algo de mí. La mano del Señor está abajo mientras que mi mano está arriba. Esto debe ser el fruto de mis austeridades durante varias vidas. Estoy preparado para cualquier cosa”. Éste era el espíritu de Bali. Él también era un muy buen gobernante, sumamente interesado en el bienestar de sus súbditos. Era el hijo de Virochana y nieto de Prahladha, ambos devotos de Narayana. ¿Hay alguien que haya perecido habiendo creído en Dios? Quizás haya gente que ha perecido sin creer en Dios.

Sólo a través del sacrificio uno puede alcanzar la inmortalidad

Prahladha se sintió feliz y apreció la buena fortuna de su nieto, Bali, cuando Narayana mismo le pidió un regalo. Él bendijo a Bali para que mantuviera la noble tradición y el buen nombre de la familia. Sólo a través del sacrificio uno puede alcanzar la inmortalidad y no por otro medio.

La ira de Shukracharya fue creciendo porque él deseaba egoístamente continuar siendo el preceptor de los Asuras. Él no quería que Bali le diera a Vamana el regalo que pedía porque estaba seguro de que el último vestigio de poder de los Asuras sería destruido por Vamana. Anteriormente, mientras Indra y Bali libraban una feroz batalla, Indra utilizó su Vajrayudha (rayo) contra Bali. Éste último se desmayó. Había un Asura de nombre Namuchi. El Vajrayudha no era eficaz contra él. Una voz etérea dijo: “Namuchi es muy poderoso. Como tiene el don de Brahma, nada lo afectará. Sólo puede ser eficaz un arma que no esté ni húmeda ni seca”. Indra miró el océano y se dio cuenta de que la espuma no era ni húmeda ni seca. Le aplicó la espuma a su arma y atacó a Namuchi. Éste cayó.

Ekagrata es más poderosa que cualquier arma

Indra es aclamado como el jefe de los dioses. En el Purushasukta, se dice que Indra emergió del rostro del Purusha cósmico. Indra es el Señor de los sentidos. En el hombre, la mente domina a los sentidos. Nadie puede imaginar el poder de la mente. Brahmastra y Vajrayudha no son más poderosos que Ekagrata (la concentración), que es más poderosa que cualquier arma. Para esto, el control de los sentidos es esencial. Siempre se está librando una batalla en el cuerpo entre el vicio y la virtud y sólo aquel que posee Ekagrata puede salir victorioso.

Bali es el símbolo de Tyaga (sacrificio). Él lo controlaba todo mediante su espíritu de sacrificio. El mantra Gayatri comienza con la declaración “Bhur-Bhuvas-Svaha”. Éstos representan los tres mundos, que están en el cuerpo mismo. Bhur representa a Prakriti (la tierra), que es el cuerpo físico. La mente es Bhuvarloka. Prajñana (la conciencia espiritual) es Suvarloka. El cuerpo representa la materialización pues está compuesto por los cinco elementos físicos. La mente es Vibración y Prajñana es Radiación. Si indagan acerca de su significado interno, los tres están presentes en el cuerpo de ustedes. La batalla entre Bali e Indra representa a la mente luchando por controlar los sentidos. Cuando la mente es controlada uno alcanza la Divinidad. Éste es el estado espiritual. Bali realizó muchos sacrificios para alcanzar dicho estado.

Bali significa impuesto. Ustedes le pagan impuestos al gobierno para recibir electricidad, agua, desagües, etcétera. ¿Qué impuesto pagó Bali? Él le dio al Señor todas sus posesiones, su cuerpo, su mente y su alma. El primer paso del Señor cubrió este mundo y el segundo paso cubrió el otro mundo. ¿Cuán enormes eran los pies del Señor para que un paso Suyo cubriera el mundo entero? ¿Cómo pudo mantener un pie tan enorme sobre la cabeza de Bali para el tercer paso de tierra? El significado interno de esta acción es que el Señor entró en el cuerpo, la mente y el alma de Bali. Una vez que se entrega el ego o la conciencia del cuerpo, no hay ningún impedimento para la propia realización. La conciencia del cuerpo es la que se interpone en el camino y los hace olvidar a Dios. Vamana abrió los ojos de Bali para ayudarlo a realizar a Dios. El hombre prisionero tenía que ser liberado. Bali le ofreció su cuerpo, su mente y su alma al Señor.

Bali le hizo la entrega suprema al Señor

Kerala es una tierra sagrada en la que Bali realizó esta acción de entrega suprema al Señor. Él tenía una buena relación con su pueblo y ellos lo amaban a cambio y tenían fe en él. Por eso Kerala aún es fértil y próspera. El Señor recorre libremente esta tierra.

Bali le pidió un don al Señor: poder visitar Kerala cada año, en este día del asterismo de Shravana en el mes de Shravan. Este día es celebrado como Onam por los habitantes de Kerala. Ellos han estado observando fielmente este día desde la antigüedad. Es considerado el más importante para el pueblo de Kerala. Ellos preparan muchos platillos y comen juntos en este día sagrado.

Debemos apreciar el espíritu de sacrificio de los devotos de Kerala, que sacrifican la comodidad de sus hogares y la compañía de sus seres queridos y hacen un peregrinaje a este lugar para celebrar la festividad en la inmediata presencia y compañía de Swami. No les importan los inconvenientes ni la falta de comodidades aquí. Ellos reflejan aun hoy el espíritu de sacrificio demostrado por Mahabali. Los bendigo para que disfruten de esto y jamás renuncien a su amor por Dios. El amor de Dios es permanente mientras que todas las otras clases de amor entre los seres humanos son sólo transitorias y temporales.

Debido a que la fe está fuertemente grabada en las mentes de los keralitas, ustedes están haciendo su viaje a este lugar dejando su tierra natal con su devoción ilimitada por Swami. Es Mi deseo que otros estados emulen su ejemplo. La gente puede tildar a Kerala de ser un estado dominado por la doctrina comunista, pero estoy seguro de que la gente de Kerala está llena de devoción pura hacia Dios, más allá de su afiliación política.

Los bendigo a todos para que siempre cultiven este amor puro y esta devoción.

Traduccion Mercedes Wesley